PRÓLOGO.

Redacción descriptiva realizada por Juan Manuel E.M., Susana María L.R., y Rosa De Lima E.M. (Jalí)”. Con la inestimable ayuda de nuestro perro guía “Iodo”; sin el que no hubiera sido posible el diseño de “Ciego Aventura”. ¡Gracias bebé!
Nuestro reconocimiento y sincero homenaje a todos aquellos que intervienen directa o indirectamente en la preparación de los perros guía.
Estas rutas han sido descritas específicamente para personas con discapacidad, y muy particularmente ciegos o deficientes visuales.
Buena parte de ellas, tienen su comienzo desde el Cámping “La Dehesa” en el municipio de Cañamares, “Cuenca”.
Queremos agradecer la coolaboración del ingeniero informático: Jacintows. El afamado letrado en derecho y gran conocedor del mundo de la radiocomunicación: Tomás. Así, como a Rafa y familia (Gestores del cámping) por su amabilidad.















EL SENDERISMO

Hablar de caminos y de rutas tradicionales, supone echar una mirada a lo más profundo de nuestra historia. Se tratan, de obras civiles de interés social y cultural que forman, en su conjunto, el patrimonio viario de un territorio, el cual, ha sido la base para el desarrollo de los pueblos, adaptándose a la geografía y a las necesidades de los vecinos y transeúntes, como hoy lo son el conjunto de carreteras y autovías.Los caminos, también pueden concebirse como ‘aulas’ de interpretación y conocimiento de los entornos que recorren. Pero, los avances en los medios de transporte, los nuevos hábitos y costumbres en el medio rural, han dejado olvidados a los pequeños caminos, los cuales paulatinamente se van perdiendo sobre el terreno y en la memoria, con grave riesgo de desaparición.El senderismo o sencillamente, el paseo, suponen un uso generalmente extendido para los viejos caminos, demandado por el visitante foráneo de las ciudades cuando se acerca al mundo rural, en busca de actividades de ocio reconfortantes y sensaciones vivificantes, buscando el encuentro con sus habitantes, tradiciones, productos y entornos naturales. Esta actividad, supone una ayuda complementaria para los proyectos de promoción local de las zonas deprimidas.También, para los habitantes locales, la recuperación y puesta en valor de los caminos, significa recuperar su memoria, recordando aquellas viejas rutas que con tanto esfuerzo se mantuvieron vivas, interpretando el importante legado que contienen y mirando con otros ojos los ecosistemas naturales de cada localidad.
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domingo, 27 de mayo de 2012

Sinopsis de: Ciegoaventura ruta 21; en Hoz de Beteta, "Ruta botánica Fuente De Los Tilos". Circuito V


Prepararos a recibir el formidable impacto de la Naturaleza en su máxima expresión de pureza. Pensaréis que por mi apego a esta tierra, no puedo dejar de afirmar permanentemente el coincidente criterio con semejantes calificativos cada rasgo paisajístico que conforman la magnífica Serranía de Cuenca; no siempre es así, tristemente. Confío en vuestra valoración más que positiva si decidís o, ustedes deciden, comprobarlo en primera persona.
Para los amantes del refugio con la íntima soledad, os recomiendo evitéis en lo posible esas fechas en las que el género implume decide a una, desparramarse por los hábitat más apreciados en busca de La Piedra Filosofal; ¡Claro! ¡Que así queda después el monte!
Por el interior de La Hoz de Beteta y, sus inmediaciones, discurren senderos de variada dificultad. Si bien todos ellos, son honoríficas menciones a las “excelencias magnas”, sobresalen por su importancia botánica los conocidos como: ruta botánica Fuente de Los Tilos  ruta de La Cueva del Armentero y, La Cueva de La Ramera.
La riqueza zoológica, geológica, botánica y, “bichícola”, conforman un sobresaliente espacio natural de incalculable valor.
Desgraciadamente ninguno de los accesos está habilitado para quienes tengan importantes objeciones en su movilidad.
En el lugar, se asienta un agradable merendero al cobijo de una fresca pantalla arbórea que sobre todo en meses de calor, es muy de agradecer. Una buena colección de mesas y bancos de piedra unos y de madera otros, garantizan el reláx que junto a la espléndida agua que a borbotones surge de la fuente cercana,  predisponen el ánimo por lo genuino y natural.

http://www.youtube.com/watch?v=LrwEDsC41wQ


Ruta 21.
“Ruta botánica Fuente de Los Tilos”
Un pecado para los sentidos.

Dificultad alta.
Inaccesible para silla de ruedas.

Trayecto circular.
Distancia 4 Km.

En el comienzo hay fuente.
En el camino no hay Fuentes llevar agua.

Buena sombra.
Llevar bolsa de basura, por favor.

Recomendaciones especiales:

Botas de montaña.
Pantalón largo.
Manga larga.
Si se realiza tras una tormenta llevar chubasquero.
Gorra de ancha visera con protección lateral o en su efecto un casco.
Proteger cara con gafas anchas o bien con antifaz.
(Imprescindible) bastón de apoyo.


Descripción del entorno.

Entre ruta y carretera discurre el río Guadiela que cruzaremos por un pequeño pero ancho puente. Admite paso de coches. Por otro lado, en función de la dirección nos vendrá bien comenzar desde aquí el paseo ya que, tendremos pared a la derecha en todo momento, mientras el perro (guía) nos dará protección por la izquierda.
El puente situado más arriba, en la carretera, a 700m en sentido Beteta, donde finiquita la ruta Botánica, no es aceptable para vehículos dado su tamaño.
Dirigiéndonos  en paralelo al río, enseguida aparecerá a nuestra izquierda, lo que parece, creo, una depuradora o sea quizás, una pequeña central hidroeléctrica; el sonido es inequívoco en función a su localización sonora.
Por la derecha e inmediatamente antes de la aparición del primero de los   descansillos escalonados que nos empujan al interior de La Hoz de la vieja Betera,  localizamos el magnífico surtidor acuífero que da nombre al lugar: La Fuente De Los Tilos; formando en su alrededor un buen charco.
Si nuestra prioritaria opción fuera la de dar buena ley al chorizo de lorza o, la “impúdica práctica” de antiguas mancebías con honores al santo “Arrímate Matea”, os sugiera la fortuna sigáis adelante al encuentro de espacios recogidos y ocultos; Por aquello de: ¡Niño! ¡Deja de joder con la pelota! O, en busca del mejor de los asentamientos destinados específicamente al reposo contemplativo-gastronómico. En realidad, aún siendo habitual el trasiego de gente, se suele estar razonablemente tranquilo. El baño aquí no es lo que se dice accesible pero si tomamos la ruta del Armentero, es posible el chapuzón, el guía, lo agradecerá.
El comienzo de la ruta Botánica, la encontramos medio oculta por el exuberante follaje, poquito después de dejar atrás la fuente; la rotulación de su inicio, puede encontrarse escondida entre arbustos, hojarasca o ramadas.
Enseguida, entramos en contacto con las primeras dificultades.

El país del Rey Verduras.

El comprimido sendero inicia su ascenso culebreando con cabezadas  entre repechos  escalonados franqueado por pobladores del Reino vegetal dispuestos en formación de acometida y cercamiento de los pobladores del Reino Animal: boges, zarzas, matas formidables de romero, etc. Raíces de diversos tamaños que como  muecas reptantes en periscópica aparición, facilitarán el tropiezo. Rocas engarzadas, sonrientes unas, carcajeantes otras, siempre dispuestas a echar un ratito con tobillos y rodillas. Arbóreas barricadas, sugiriendo el paso a seguir. Abrazándote a sus astillados y angostos corpachones o, bajo sus ramas, teniendo que adoptar poses algo impropias de bípedos inteligentes.
En resumen, se antoja de lo más entretenido.

Tomando contacto, (en comunicación) con pared por la derecha,
conseguimos al fin, afianzar el paso y, disponernos, a la lectura del braille Natura, pues aquí, las paredes hablan.
Tan solo tendremos que vigilar el vertiente izquierdo, lo cuál, será de agradecer; en ocasiones, bajo los matorrales, el apoyo es inexistente, dándonos por ello permanente sensación de riesgo.
La altura varía rápidamente de calificativo ganando para sí, sorpresivas exclamaciones:
¡Ayvá!
Allá donde sea posible afianzar la digna postura, al menos durante unos instantes, se hace realidad la utopía. Quedando el ojo y la palma de la mano a niveles semejantes y, ahora, “Déjate de gilipolleces”, y visualiza. ¡Total! Si no lo vas a contemplar, ¡Que más te da!

¡Que visualices! ¡Coño! Y tú, no ciego de las narices, ¡También! Y si no, vas y lo describes tú, ¡Listillo!:

La textura de esta superficie es aterciopelada y acolchada:
Musgo.

Este penacho de anchas y fibrosas hojas que tapizan de suave perfil las rocas:
Trepadoras de decenas de metros.

Esta planta de brotes carnosos, pelicorta, ligeramente pegajosa, en indigente y aparente despropósito con aspecto de lánguido y abandono gesto pero, ¡Ah pícara! en íntima coyunda con los insectos:

“La Pingüis Mundis”. Conocida en la región como La Grasilla.
Variedad de planta carnívora, especie exclusiva mundial de la península Ibérica. ¿Hablará español con los bichos?

Por estas grietas, la montaña escupe fragancias que saturan y embriagan el aire como el mítico perfume egipcio de las doce esencias:
Lavanda, romero, tomillo, etc, etc, etc.

¡Anda! ¡Mira! La facción estúpida de Los Hunos, han cargado contra los carteles descriptivos del entorno. "¡OH! Mis héroes”

No tardamos en alcanzar un pegote de ingeniería que debió de suponer el henchido orgullo por aquello de:
“Esto, lo recordarán generaciones venideras”:
Puentecito-mirador ormigonado agasajado con quita sustos lateral metálico; (Pasa manos tubular).
Claro que, las vistas desde aquí deben ser cojonudas. Bueno, eso dice mi santa; y no vamos a contrariar a la legítima; ¿Verdad?

El camino fluctúa en leve descenso hasta situarnos entre piedras, que bien, pueden ser utilizadas como referencia para apoyo y descanso.
Continuamos.


Virgencita, ¡Que me quede como estoy!

De improviso, la senda es seccionada por una inconsistente e imperceptible ¡Nada!
Salvando el paso por la (inquietante) axila, surge, una plataforma en madera estrecha y tamborilearte bajo la bota y andador, con pasa manos igualmente en madera pero, con laterales al descubierto; entre barandilla y suelo del puentecito, 1m de hueco.
Entenderemos la ubicación, como la mitad de la ruta.

Posicionando:
Al frente, una vez cruzado el puentecito, hay una pendiente ascendente irregular e inestable por la que tomaremos contacto con pared en la que se ubican viejas buitreras y plantas carnívoras... Aventurarnos hacia, por o en ella, es altamente arriesgado sin apoyo visual. Hemos de tener presente que, el precipicio se sitúa muy cercano a nuestra posición.

Nota:
En mi última visita (septiembre del 2011), me encontré con la muy agradable sorpresa de la colocación de una escalera de madera bien pertrechada lateralmente, por la cual, podéis acceder sin demasiados imprevistos hasta llegar a tocar la pared anteriormente mencionada.
Fin de la nota.
PDT:
No me seáis mamones y respetarme las devoradoras de bichines. Aquello de:
¿A ver, a ver, que hay dentro de las hojitas cerradas?

A pocos metros, localizamos varias Grasillas abrazadas a suelo y pared, entretenidas en poligámica aceptación. Algunas de sus hojas ya cerradas en libro, dejan adivinar el fin de una corta, efímera y mutua atracción entre ellas y los insectos. Otras, exhiben su soltería, a la espera de jugosos pretendientes.

Retrocedemos volviendo a la seguridad del sendero. A la derecha, el camino se comprime y gira en paralelo con pared, (siempre) siempre a la derecha.
A la izquierda, unos 10 metros, buitreras.
Abajo, impresionante cortado en libre caída de varias decenas de metros.

El castillo de irás y no volverás.

A partir de ahora, el circuito será en permanente bajada hasta alcanzar el cauce del Guadiela.
Hemos de tener muy presente ciertas condiciones referenciales que van a ir saliendo al paso y podrían perjudicar gravemente la feliz marcha del paseo si no estamos preparados y atentos:
Aparición de ruido producido por el tránsito de tráfico rodado a la izquierda. Será esta, la principal marca audible y sobre la que hemos de mantener gran atención, ya que, nos orientará sobre el final del sendero.
Entre camino y carretera, tenemos barranco y río. El transcurrir de las aguas será imperceptible hasta conseguir mayor proximidad a la orilla.
“De seguro de seguro”, que todavía continúa una ramita, ¡La muy…!.” Cruzada en la senda a la altura de la cabeza o, de los morros, ¡A saber!
La referencial pared que hasta ahora nos acompañó en nuestro lado derecho, se abrirá para dar paso a una empinadísima cuesta a rebosar de matorrales. No debemos de tomarla, sino seguir recto. (Meandro en época de lluvias, también aprovechado por las “Bestias” de la noche) para acercarse al abrevadero natural que les ofrece el cristalino cauce del río.

Aula de interpretación.

La promontoria formación cárstica, deja entre ver hendiduras de insondables destinos.
Horadada por efecto de los meteoros en el discurrir de los tiempos y por el lánguido fluir de torrentes subterráneos, así como por “la mano” del hombre, dando lugar a un sin fin de túneles y madrigueras.
¿Qué misterios guarda la montaña?
¿Esta concavidad en forma semejante a una habitación con cuarto de baño, pudiera ser la residencia ocasional de bandoleros en tiempos?
Tal vez, ¿Maquis?
Recreamos con la imaginación acciones guerrilleras enfrentadas carretera y cuevas.
El Guadiela, sabedor de historias, no contesta a ninguna de las interrogantes. Él, a lo suyo. Mirando abajo. Labrando. Arrastrando.
Finalmente, alcanzamos el puente que, dispone: Hasta aquí hemos llegado.

Deshojando la margarita.

Ahora, hemos de resolvernos a tomar una de las dos alternativas posibles:
O damos la vuelta.
O, continuamos por vertiente izquierda de carretera hasta donde dimos comienzo la ruta.
Si tomamos carretera y manta, siguiendo el quitamiedos metálico situado a la izquierda del puentecito, a 700m, encontramos el inicio. Es decir, donde comenzamos la ruta.

http://www.youtube.com/watch?v=EBTuC6sOYj4&feature=related

Información general.

La Hoz de Beteta constituye uno de los cañones fluviales más espectaculares y bellos de la Serranía de Cuenca. Está recorrido en su totalidad por el río Guadiela, que ha excavado en la roca caliza un profundo y estrecho tajo por el que discurre a lo largo de seis kilómetros entre acantilados verticales de más de 80 metros de altura.
Presenta formaciones vegetales de gran interés, por su distribución restringida en la provincia de Cuenca y el número elevado de especies endémicas, raras o amenazadas que presentan. Destacan por su belleza los tilares, avellanares, choperas, robledales,...
Presenta también otros elementos geomorfológicos estructurales kársticos típicos de la evolución de vertientes como son desprendimientos, cascadas, travertinos, meandros, surgencias y cavidades. El resultado es un conjunto de gran espectacularidad paisajística.
Es un buen punto de partida para recorrer la  serranía.

Flora
Las comunidades vegetales más relevantes se localizan en los rincones más húmedos y umbrosos del centro de la Hoz. Son los tilares y avellanares, un verdadero reducto de vegetación atlántica con multitud de especies endémicas, raras o amenazadas. El paisaje vegetal de la zona se completa con pinares de pino negral
(P. Nigra), quejigares, sabinares y notables comunidades de ribera con presencia de álamo temblón (Populus tremula). Destacan también las comunidades vegetales rupícolas de paredones y cortados con la presencia de la planta carnívora protegida Pingüicola mundi, especie exclusiva de la Península Ibérica.

Fauna
En cuanto a la fauna, destaca la presencia de nutria, trucha, gato montés, gineta y tejón. Las cuevas y simas de la zona son un importante hábitat para murciélagos, con uno de los refugios de invernada más importante de la región del murciélago mediterráneo de herradura (Rhinolophus euryale).
La comunidad de aves goza de una enorme diversidad, con presencia de al menos 8 especies incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas: alimoche, águila culebrera, martín pescador, búho real, mirlo acuático, azor, alcotán y gavilán; y de una buitrera con una importante colonia de buitre leonado.

Comentario.
En esta ocasión, el reto ciego aventurero marcaría un antes y un después a causa de sus especiales condiciones.
En tan corto periodo de tiempo, apenas un par de horas, las vivencias son tan dispares e inconcretas, que dependiendo del estado del tiempo, nos ofrece un amplio marco de opiniones como de resultados.
La atención sobre la seguridad física tanto nuestra como del perro guía, determinará posiblemente la ralentización del paso.

Sinopsis de: Ciegoaventura ruta 20. Pedanía de Cañizares "Caserío Puente Badillos-Pantano De La Chincha". Circuito V


Abandonamos Cañizares con su sobre cogedor Hoz-sumidero, su emporio industrial de carburundun y su manantial mundialmente conocido como es: Solán de Cabras, para acercarnos a su pedanía Puente Vadillos.
Poquito antes de alcanzar el Monumento Natural Hoz De Beteta, veremos en margen derecho de la carretera la casa De La Toba: (casa escabada enteramente en roca). En margen izquierdo, el hotel del pequeño pueblín; junto a un costado, arranca un tramo asfaltado como si de una calle se tratara ya que mientras por la izquierda discurre el cauce del Guadiela, por nuestra derecha se disponen algunas casas pero, apenas son unos 200m que enseguida, se transformará en el carril que lleva hasta el pantano De La Chincha.
Serán 5 Km. (10 ida y vuelta), de agradable paseo. En todo momento estaremos escoltados por las aguas del río Guadiela y un frondoso pinar. Si bien, la sombra escasea sobre la línea del camino.
El suelo es bueno para senderistas de escasa movilidad aunque una silla de ruedas podría tener algunas dificultades a tenor de alguna cuestecita y cantos rodados dispersos a lo largo de la ruta.
Llevar agua, no hay fuentes.
Para quienes deseen “tomar posada” en el http://www.caseriovadillos.com/ , la referencia que os puedo ofrecer no puede ser más favorable, si bien, un arreglito no le vendría nada mal:
Económico, tranquilo, limpio y gastromómicamente hablando, excelente. Quizás, la única salvedad, para los que desconocen el carácter manchego-serrano-conquense, sea encontrarse perplejos ante el talante un tanto tosco de los propietarios. Uno de ellos, el que se presta a sonreir con más facilidad, es el más viajado.
Como es de índole general, no lo calificaré como punto negro, si no oscuro: el complejo hotelero, no está adacgtado para visitantes con discapacidad. Es más, no consta de ascensor ni habitaciones en planta baja.
Ningún problema con perros. Mucho menos, si son guías.

Ruta 20.
“Puente Vadillos-Pantano de La Chincha”
A flor de piel.

Dificultad baja.
Presenta alguna rampa que puede poner en apuros a una silla de ruedas.

Recorrido lineal.
Distancia estimada: 10 Km. ida y vuelta.

Llevar agua. No hay fuentes.

Poca sombra sobre la línea del camino al medio día.
Llevar bolsa de basura, por favor.

Posicionando la marcha. Localización.

No hay confusión posible en la demarcación del comienzo del carril en dirección a la presa. Se dibuja por el costado izquierdo del “duerme velas” construido en piedra junto a la comarcal; justamente antes de penetrar por la Hoz de Beteta. Se trata de una ruta bien demarcada con ligeros desniveles.
Es importante que fijemos la marcha pegados al margen derecho del camino. De otro modo, podríamos tomar por equívoco, alguno de los ocasionales caminitos en vertiente izquierda que, nos dirigirían directamente al río.

Los pilares del Imperio.

En todo momento a la derecha; iremos acompañados por pinares de altos y rectos troncos, condición muy apreciada por la que, los ingenieros que proyectaron la construcción del Monasterio San Lorenzo del Escorial, se decantaron por extraer madera de estas comarcas.
A la izquierda, El Guadiela. Perezoso, sin prisa, mansamente.

Palabrita del niño Jesús. ¡¿Ciego?!

En la ribera opuesta por la que caminamos, tenemos imponentes cortados formando altísimas paredes que, en algunos tramos, alcanzan los 100 metros de altura. Que, aún poderosas e impresionantes, no han conseguido evitar ir siendo modeladas a capricho del líquido elemento, el sol, los hielos y el viento.
Horadadas como por el dedo del niño “Dios”, ahondando, rasgando, atravesando como si de un gran queso se tratara. Jugando con témperas de diferentes texturas, creó matices perceptibles, aún sin llegar a palparlas:
(Ocre), como la tierra.
(Rojizo), como la pasión.
(Verde), como el aire fresco de la mañana.
(Azul), como el beso de un bebé.
(Gris), como suave lluvia de otoño.

Formando mil y un destellos en la superficie líquida tan distintos y dispares como los cuentos de “Serezade”.
¡Qué criatura tan traviesa! lanzando pegototes de barro, utilizando los riscos como dianas, ¡Dejó el desfiladero como la cara de un adolescente!!!!
En definitiva, peñascos que se prestan a la contemplación del viajero.

Quietud monacal.

La paz nos envuelve.
La quietud nos desborda.
El curso del río varios metros por debajo del nivel del sendero se aproxima y aleja continuamente.
Merece la pena parar la marcha y:
Escuchar, escuchar, escuchar y
tocar, tocar, tocar y
oler,
olfatear,
disfrutar.
¡Qué festín de sensaciones! ¡qué goce del alma!!

Pasen y vean.

Sabremos que hemos llegado al embalse, cuando sus aguas queden junto al camino. Haciendo acopio de piedrecillas, lanzándolas, será fácil conseguir esta referencia.
Aquí, los sentidos retozan en nuestro cerebro:
Peces brincadores.
Sapos cantores.
Lagartos de feroz apariencia pero, inofensivos como una lagartija.
Alguna nutria asomando los ojillos.
Crepitantes gorjeos a ras de la superficie, ¿Burbujas de procedencia desconocida? ¡Ora! ¡Ora! Esa criatura debe ser como ....

Con un poco de suerte, pues proliferan pescadores, preguntando ya se sabe qué...., podríamos acercarnos a la presa. Allí se puede tocar una compuerta expuesta en tamaño real y si la suerte nos siguiera siendo favorable, pudiéramos caminar por un pequeño pasadizo tableteado en madera que la bordea.
Impresiona situarse en lo alto de la presa y oír cuando se alivia; la furia del agua al escapar golpeando desbocada y lo que más, cuando retumba por una gran tubería desfogando una fuerte presión.
Nota:
La tobera es cuadrangular enclavada a 40m de altura. Hay quien camina sobre ella a lo largo de varios kilómetros. También, hay quien se ha despeñado en el arriesgado intento de conseguir semejante locura; teniendo en cuenta que, el aliviadero ormigonado apenas ofrece un metro de ancho sin pasamanos.
Fin de la nota.

Si el ánimo no decae y el atrevimiento del aventurero es resolutivo, desde allí mismo parten a lo desconocido distintas sendas por las que con toda facilidad podemos huir del más absoluto contacto con la raza predominante: (los humanos).
Nota:
Desaconsejada la incursión desde aquí a la Hoz-sumidero de Tragavivos, también conocida como: Rompe Huesos o Mata Asnos. No sería la primera vez que se encuentra flotando un cuerpo despeñado y no precisamente, el de un pollo alado.
Fin de la nota.
Sugerimos, un buen saco de dormir, ¿Quien sabe? Quizás, ¿Un gamo? Tal vez, ¿Un jabalí nos venga a visitar? nuestro amigo también puede necesitar cobijo. En la noche la temperatura desciende fácilmente de 15 a 20º grados, incluso en verano.
El techo del mundo se ilumina con millones de ascuas, con frecuencia, alguna desprende una chispa; pidamos un deseo.

Retornando por el mismo camino, alcanzamos de nuevo la carretera pero esta vez, los terraplenes quedan a la derecha y no (existen) quitamiedos.

domingo, 20 de mayo de 2012

Sinopsis de: Ciegoaventura ruta 19; Cañizares-Hoz sumidero Mata Asnos o Tragavivos. Circuito V.

Carece de importancia que visites por primera vez este monumento natural o, regreses en numerosas oportunidades. Siempre, te impactará.
Desde la ceja-mirador del sumidero Del cortado de Tragavivos, conocida también como: Mata Asnos o Rompe Huesos, la inicial exclamación será posiblemente, la de:
¡Ayvá!
Las posteriores expresiones admirativas, de seguro que, no serán tan correctas desde el punto de vista semántico; (finas y delicadas).
Por un lado, nos sobrecoge la sorpresa y en la medida en que todos los sentidos se despliegan, intentando asimilar semejante espectáculo paisajístico, por otro, se va colando pausadamente, el pavor; pues, aún forzando la suerte, no es sencillo contemplar el fondo de la ondanada.
El profundo tajo que el río Guadiela ha ido oradando despedazando el horizonte, se recorta a nuestros pies dejando en las paredes del abismo, una gran sucesión de moldeadas terrazas, testimonio de las diferentes épocas geológicas del curso del fascinante río.

Estamos en el pueblo de nombre: Cañizares. Atravesando esta población, arrimado a la Iglesia, arranca el carril que nos dirige monte arriba hasta situarnos tras 4 Km., en el mirador. Este, se emplaza en un reducido espacio, delimitado por rocas, vegetación y unos travesaños de madera que van a impedirnos acercarnos peligrosamente al borde del precipicio.
Podemos octar por dejar el coche en el mismo Cañizares o conducir hasta 200 metros antes de llegar a la ceja. Sea como fuere la decisión definitiva será conveniente tener muy presente lo siguiente:
El desnivel medio de la subida está en torno a un 6% que, después de los dos iniciales kilómetros, se suaviza notablemente.
Cuando el soto bosque vaya dejando paso a un espléndido pinar, el terreno pasa de ser compacto y con algo de gravilla a suelo arcilloso. Lo que significa que si llueve o lo a echo hace poco, el barrizal será considerable. Amén, de las profundas marcas que otros vehículos han provocado. Quiere decirse que, si no dispones de un todo terreno o, de un todo camino, mejor no lo intentes o te expones a dejar los bajos clavaicos. En cualquier caso, podríamos subir cosa de un kilómetro y allí, dejar tranquilamente el coche para caminar un ratito; que los árboles, no muerden.
Como podemos comprobar, el camino es de dificultad baja. Tan solo en sus últimos 200 metros, se estrecha en una vereda sinuosa ligeramente ascendente.
Las personas con discapacidad física severa, necesitadas de sillas de ruedas, por ejemplo, pueden más-menos acercarse hasta el claro en el bosque desde el que parte el tramito final. Después, imposible.
El carril principal se intertsecciona con multitud de caminos que para la práctica del senderismo, mountanvike o un sencillo paseo, nos regalan fragancias de gran intensidad, fascinantes trinos de una gran variedad de pájaros y, una fastuosa capota de sombra desplegada por pinares de espesa y aromática resina.
Llevar agua, no hay fuentes.



Ruta 19.
“Cañizares-Hoz De Tragavivos”
Estallidos de silencios.


Índice de dificultad baja. Salvo en sus últimos 200 metros para personas con discapacidad física severa.

No hay sombra en los dos kilómetros iniciales. Después, excelente.

Dos horas ida y vuelta.

Llevar agua, no hay fuentes. En la plaza del pueblo se ubica una fuente de varios caños, excelente agua.


Descripción del entorno.

Podemos asegurar que Cañizares, cadece de los servicios básicos de toda población humanoide, apenas, alguna casita rural y un par de tiendas; una de ellas, la panadería, aunque el suministro lo proporciona la tahona de Cañamares, fundamentalmente. Esto significa que si no compramos el pan y bollería a una temprana hora, lo más probable es que nos quedemos desavastecidos.
Localizar el carril por el que acceder al cortado, no es nada complicado si, preguntamos a algún lugareño. Las indicaciones dejan bastante que desear.
Una vez descubierta la calle que muere donde el ancho camino comienza, la única complicación posible consistirá en seguir las marcas que van orientando la dirección correcta; (Blanco-amarillo).

Iniciamos el ascenso por una cuesta de asfalto-cemento matizada de algo de gravilla y chinarros incustrados en el suelo.
Si por nuestra derecha van quedando atrás las últimas casitas dando paso a un encrespado soto bosque, por la izquierda, se irá hundiendo la tierra que en función del nuestro ascenso, terminará por tomar el nombre de barranco.
Sin apoyo visual la aventura no es posible. Las referencias son del todo intangibles. Las bifurcaciones son orográficamente hablando, ilocalizables.
Según tomamos altura la apreciación visual es la de encontrarnos rodeados por una corteza verde desconchada de tanto en cuando por el rojo de la caliza y los vario pintos colores de las distintas plantas.

El mensajero alado.

Sería poco riguroso si aquí dijéramos que: ¡Seguir todo recto! Ojo con la señalización. Se encuentra en claro retroceso, puede estar desaparecida por la desidia administrativa o, vaya usted a saber.
Una vez encontrado el frondoso pinar que nos espera monte arriba, ya podemos respirar tranquilos. El carril a partir de aquí está muy bien delimitado y ya no encontraremos otros caminos que incidan en confundirnos.
¿Que, como sabremos que es el correcto? Por la obvia apreciación sobre el terreno. Marcadas huellas de vehículos nos preceden.
De vez en cuando la marcha será amenizada por repentinas corrientes térmicas. El fondo sonoro similar a un siseo, nos anuncia la proximidad del cortado Claro que, para vosotros, torpes videntes, lo del siseo, es, ¡Tan! ¡Imperceptible! Pues, ¿Qué queréis? Haberos pedido ser ciegos.

Contacto con tacto.

Hemos alcanzado el claro del bosque donde muere el carril. Ahora, buscaremos el estrecho sendero situado al otro lado del despejado lugar, ligeramente a la derecha; será este, el que nos aproxime a la ubre de La Madre Tierra.
Los escasos 200 metros que hemos de caminar hasta nuestro destino, se encuentran heridos por zarzales de púas caprichosas de todo tejido textil o humano que se aproxime. Agujas de pinos encantados; tanto es así, que vas echo todo un príncipe y a la vuelta, te asemejas más a un mendigo. Pasillos de primorosas telarañas que te dejarán el pelo como culo de babosa. Y, ¡OH gozosa felicidad! ¿Tenéis el recuerdo infantil de los rasca moños?

Bueno, no os pongáis así.
Como diría el maestro del humor, Gila:
“Si no sabéis aguantar una broma, mejor os quedáis en casa”


Información general.

El Monumento Natural Hoz de Beteta y Sumidero de Mata Asnos está situado entre los términos municipales de las localidades de Beteta, Carrascosa y Cañizares, en la provincia de Cuenca. Constituye uno de los cañones fluviales más espectaculares de la Serranía conquense, de gran valor paisajístico.

Flora

Las comunidades vegetales más relevantes se localizan en los rincones más húmedos y umbrosos del centro de la Hoz. Son los tilares y avellanares, un verdadero reducto de vegetación atlántica con multitud de especies endémicas, raras o amenazadas. El paisaje vegetal de la zona se completa con pinares de pino negral (P. nigra), quejigares, sabinares y notables comunidades de ribera con presencia de álamo temblón (Populus tremula). Destacan también las comunidades vegetales rupícolas de paredones y cortados con la presencia de la planta carnívora protegida Pingüicola mundi, especie exclusiva de la Península Ibérica.

Fauna

En cuanto a la fauna, destaca la presencia de nutria, trucha, gato montés, gineta y tejón. Las cuevas y simas de la zona son un importante hábitat para murciélagos, con uno de los refugios de invernada más importante de la región del murciélago mediterráneo de herradura (Rhinolophus euryale).
La comunidad de aves goza de una enorme diversidad, con presencia de al menos 8 especies incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas: alimoche, águila culebrera, martín pescador, búho real, mirlo acuático, azor, alcotán y gavilán; y de una buitrera con una importante colonia de buitre leonado.

Este Monumento Natural se sitúa en el norte de la provincia de Cuenca, entre las muelas de Carrascosa y del Palancar o de San Cristóbal con altitudes que superan los 1300m.


Muy cerca de Cañizares: el barranco de La Hoz De Somera.

http://www.youtube.com/watch?v=yu2oP2fCsqw&feature=related


domingo, 29 de abril de 2012

Sinopsis de: Ciegoaventura ruta 18; Puerto Del Monsaete-Herrería De Santa Cristina-Presa De Toriles. Circuito V.

En esta ocasión, os ofrezco esta ruta para compartir juntos una experiencia única, al menos para mí.
Ha sido con mucho, el espacio natural más complicado de trasladar a estas páginas con mínimas garantías de interés descriptivo.
Cuatro expediciones en cuatro años, que siguen siendo insuficientes en conseguir un fiable mapa mental de la comarca de manera que, a día de hoy, todavía no me he encontrado.

Si optamos por usar vehículo, hay algunos detalles a tener muy presentes; podemos atacar el carril desde dos puntos diferentes:
Pasado el túnel que atraviesa El Monsaete, dejamos a la izquierda, la carretera al puerto. Inmediatamente, un camino que penetra en el bosque; (Corta fuegos). Enseguida, podremos localizar un bracito de asfalto de unos 15 metros; (Primera entrada al carril).
Si se nos quedó atrás el desvío, no preocuparse, en cuanto hayamos dejado por la izquierda, tres quitamiedos galvanizados, veremos inequívocamente, la segunda de nuestras alternativas.
Os recomiendo esta última ya que aunque es un trayecto más largo, no vamos a tener ningún problema de suelo incluso, en época de lluvias. Mientras que la primera opción, la más cercana al túnel, se asienta sobre zona húmeda de terreno arcilloso. Os podéis imaginar cuando caen unas gotas. Muestra de ello, son los trocitos dispersos y a medio enterrar de algunos coches: faros, guarda barros, etcétera. Si vuestro coche es de chasis bajo, no dudéis, tomad la otra vía de entrada, es decir, la segunda.

El camino no se distingue por dificultades de mención. Quizás, algunos puentecitos salva arroyos
Pero nada complicados salvo para camiones, por ejemplo.
Ideal para la práctica del senderismo, vivac,, mountanvike,… Y para personas de cualquier condición física.
Durante los iniciales primeros 15 Km., apenas oleremos agua, sin embargo después, el Guadiela y uno de sus afluentes más caudaloso, nos reciben en traje de baño.
Los parajes emboscados entre pinares, las presas, y la inscripción romana del siglo I d.c., son muy dignísimas menciones honoríficas que no podemos dejar indiferentes por sus importantes aportaciones históricas y económicas de la región conquense.


Ruta 18.
Puerto Del Monsaete-Herrería De Santa Cristina-presa De Toriles.
Habemus Falcata.


Pista forestal de tierra.

Ruta lineal:
Desde el inicio del carril hasta bifurcación con camino “Herrería de Santa Cristina-Alcantúz, son 10 Km.
Cruce de vías (bifurcación)-Herrería: 2 Km.
Cruce de vías (bifurcación)-presa de Toriles, dirección Alcantúz: 3 Km.

Índice de dificultad baja.

Accesible para silla de ruedas según que tramos. Buen terreno para senderistas de movilidad reducida.

Muy buenas pistas para mountanvike.

Buena sombra según que tramos.

Llevar agua. No hay fuentes.


POSICIONAMIENTO EN LA MARCHA

Retomemos la ruta anterior “Camping La Dehesa”-“Alto Del Monsaete” para conseguir una buena orientación.
Estamos en el puerto, donde el camino isabelino toca carretera. Desde aquí, nos encaminamos vertiente opuesta por la que previamente ascendimos, es decir, camino-carretera-y, a la derecha.
El descenso será breve. En apenas 20 minutos nos vamos a presentar ante el cruce con otra vía; Carretera Cañamares-Cañizares-pedanías de Puente Vadillos y Solán-Beteta-…. Ésta sí, muy transitada por toda clase de vehículos. Serán los tráiler porteadores del agua de los acuíferos de Solán De Cabras y Beteta, quienes más nos preocupan. Nos encontramos muy cerca de la otra entrada al túnel.
Nos iremos posicionando en margen izquierdo al finalizar la bajante travesía ya que, el carril que buscamos se ubica a escasamente 500 metros en este mismo sentido. El arcén, por asignarle un nombre, es minúsculo.

Trabajo de campo.

Tenemos por delante unos cuantos cientos de metros realmente conflictivos. Prima nuestra seguridad ante todo.
A la que vamos caminando, colocando al perro guía si de él disponemos a nuestra derecha, tomaremos el bastón con la izquierda. De este modo vigilaremos con mayor reafirmación el perfil del asfalto con límite poco fiable.
Cuando aparezcan sonidos de tráfico en la distancia, no será mala idea parar y asegurar nuestra posición y si es el caso, onernos fuera del asfalto. No es tan solo por la velocidad de coches y aguadores sino más bien, por los bandazos de aire que nos podrían hacer perder el equilibrio. ¡Sí! Así se las gastan.

Estamos intentando encontrar un muñón de pista asfaltada. Visualmente, se podrá emplazar rápidamente dado que, allí mismo hay una señal de prohibido hacer fuego. Son unos 15 metros de entrada cimentada.
Puede suceder que nos pasemos de largo.
¿Qué hacer si nos dejamos atrás ese pico de gallo?
¡Bueno! ¡Pues, muy bien!
Seguiremos andando entonces. A unos 100 metros toparemos con el inicio de un quitamiedos metálico que será, una magnífica referencia. Nos damos la vuelta por el mismo perfil y, volvemos a intentarlo.

Más liao que la pata un romano.

Estamos en el buen camino.
Con frecuencia, con demasiada frecuencia, nos vamos a interrogar.
¿Iré en la dirección adecuada?
¿Me orientado debidamente? ¿O,, me estoy metiendo en un lío de cojones?

Han transcurrido cuatro años de expediciones a pié y en coche. A día de hoy he de reconocer que, es la ruta, con diferencia, más complicada e inaccesible para ciegos totales con la que me he encontrado.
Son kilómetros de absoluto desconcierto. No existe técnica de orientación efectiva para acometer con seguridad el éxito de su entera finalización en solitario o refugiados en grupo sensorial.
El camino principal está muy bien delimitado en alguno de los tramos pero, en otros, se dispersan tanto y tanto las referencias que se traducen en un complejísimo maremagnun de matices sin solución.
¿Qué se puede hacer?
¡NADA! A la aventura. ¡No hay otra!

POSICIONAMIENTO EN LA MARCHA.

Al frente, el carril en tierra. Atrás, carretera con tráfico.

Nos encontramos inmersos en un humedal rodeados de altísimos pinos y matorral.
Coloquemos el Sol en lo alto. Si llueve, no podremos atravesar por aquí. El terreno se enfanga con facilidad. Caminamos sobre capa arcillosa.
En estos momentos como al regreso, el ruido del tráfico que discurre por la carretera será nuestra mejor referencia.

Tormenta de ideas.

Cualquier opinión al uso, será por supuesto, muy bien recibida.
El móvil, cargado. Y una batería de repuesto.
El gualqui, operativo permanentemente. Y batería de repuesto.
Botiquín revisado y actualizado.
Pertrechos para dos días de agua y comida.
Ropa de repuesto y de abrigo.
El saco. Aislante.
Etc., etc., etc.
Hemos comunicado a la recepción del camping nuestra intención y para cuando creemos que podremos regresar. Es decir, cuál será nuestro recorrido completo de ida como de vuelta. Y por donde.

Bien, hemos cumplido ya con los preceptos debidos de seguridad y logística. Ahora, toca poner en situación real, todas nuestras cualidades.
“La Medida”; la región de “Los Zorras”.

Hemos ido dejando atrás, el inicial bosquete de pinos, algunos campos sembrados de mimbre, varios pasadizos (puentecitos) sin defensas laterales que, nos han librado de algún que otro desnivel.
El paisaje es de monte arriba por la izquierda y, manta llana por la derecha.
Si nos desviamos por alguno de los numerosos caminitos que nos van saliendo al paso, Bien podemos topar con la ermita de La Virgen De Los Hoyos o quizás, con el abandonado albergue de Pozuelos o, ¡Quien sabe!
Si de improviso aparece un pequeño arroyito por nuestra izquierda, podemos ir respirando, la cosa va bien.
Ese hilo de agua se irá traduciendo paulatinamente en una vía de cierta importancia, en particular, en los meses de lluvia. Puede anegar todo el camino y dejarlo prácticamente inaccesible.
Entre nosotros y el arrollo aparece otra vía de agua; una acequia. Será ésta, la mejor referencia. Ya estamos cerca del cruce de caminos que nos interesa. Ya, nos vamos aproximando a las tierras de: Los Zorras; (Frupo familiar muy conocido por la zona. Dicen, que por su pasado furtivo). Aclaración:
No es un apelativo sino el apellido.

Próximo al cruce que buscamos, localizaremos un pequeño núcleo de viviendas: barrio de Los Santiagos.
El carril principal, muere a los pies de un puente muy estrecho por el que apenas cabe un coche.

Posicionamiento:
Cruce ya la izquierda: Alcantúz.
Cruce a la derecha: Herrería De Santa Cristina.

Si deseamos visitar La Herrería, vamos a encontrarnos con un camino de graba de 2 Km. Río Guadiela por la izquierda. Como parte final de la travesía, últimos 700 metros, nos encontraremos con una cuesta muy complicada para vehículos de chasis bajo o sin tracción .a las cuatro ruedas
El pequeño pueblo, cuna de la esposa de don Miguel De Cervantes, se sitúa en un páramo francamente precioso. Atravesándolo, encontraremos una pequeña pista forestal asfaltada y de aquí, a carretera comarcal.

Si optamos en tomar desde el cruce, el camino de la izquierda, es decir, en dirección Alcantúz, tenemos por delante unos 3 Km. muy bien delimitado. A la derecha, paredes revestidas de gran variedad arbustiva y pinos. Por la izquierda, un arrollo tan caudaloso que más bien parecería un río.
Estamos caminando por lo que fue una vía romana.

¡Por todos los dioses!

Hemos llegado a la presa de Toriles.
Antes de cruzar el puente que salva el salto de agua de la presa, a la izquierda, localizamos una minúscula península bordeada por el arrollo anteriormente mencionado y el Guadiela. Con casi entera seguridad, este trocito de cielo, sea inundado por las aguas en época de importantes precipitaciones ya que, los tilos centenarios, quizás, alguno milenario, que allí se asientan, exhibe sus formidables raíces. El conjunto formado por la perfecta simbiosis: agua-vegetación-sonidos del bosque, favorecen fogonazos imaginativos en los que el tiempo-espacio, carecen de sentido. Si existe una entrada al reino de los Elfos, se encuentra aquí.

Retomando la marcha, cruzamos el Guadiela. Desde el puente, disfrutamos del espectáculo que nos ofrecen los saltos de agua.
Enseguida, aparecerá por la derecha, un pequeño corral de ovejas, a continuación, una mini central hidroeléctrica. E inmediatamente, Un caminito-pasillo, recortado en la roca, que nos acerca a una inscripción romana del siglo I d.c.:
Documento en el que se expresa la construcción de la calzada romana, costeada por un acaudalado señor. Este paso, mejoraba el tránsito del carbón vegetal y mineral de hierro de gran calidad, extraído en la propia comarca y en dirección a los molinos enclavados a lo largo del río.
Todavía hoy se puede ver alguno de esos molinos. El de La Herrería De Santa Cristina, reformado por la junta de Castilla La Mancha, creo que puede visitarse pero, por más indagaciones que he realizado, no he conseguido averiguar como conocerlo. Si tu lo consigues, te estaría muy agradecido si me comunicas como.


Retorno.

Lo siento amigo. Búscate la vida.






lunes, 23 de abril de 2012

Sinopsis de: Ciegoaventura ruta 17; camping La Dehesa-Alto del Monsaete. Circuito V.

Tomando como punto de partida la Dehesa en la que se encuentra el camping de Cañamares, podremos alcanzar por dos vías diferentes el mirador situado en lo alto del puerto del Monsahete:
Si optamos por acercarnos en vehículo, lo haremos por la carretera que surge a la izquierda inmediatamente después, tras cruzar el puente sobre el río Escabas. Son 10 Km. de ida y vuelta. Se trata de una vía de acceso con rampas importantes para una silla de ruedas aunque como todo, es ponerse a ello e intentarlo. Escaso tránsito de coches pues la carretera principal discurre hacia el túnel. Atención a motos y ciclistas que aprovechan estas rampas con una buena dosis de curvas, para lanzarse a tumba abierta.
Si nos inclinamos por un buen paseo, pasaremos igualmente por el puente sobre el río pero en esta ocasión seguiremos por la carretera en dirección al túnel. Enseguida, aparece por la derecha un quitamiedos metálico que dejaremos atrás. A 100 metros de éste, descubrimos el ascendente camino. Son 5 Km. de ida y vuelta. Terreno muy accidentado con base de grava, buen número de piedras sueltas e incustradas y en alguno de los tramos presenta suelo arenoso muy deslizante. Ruta de dificultad media. Poca sombra. No hay agua.
Desde el mirador se tiene una buena perspectiva del valle y fondo boscoso.


Ruta 17.
"Camping La Dehesa-Puerto Del Monsaete"
Corta pero intensa.



Posibilidad de recorrido lineal o circular.

Ruta lineal por carretera.
10 Km.; ida y vuelta. No hay arcén.

Dificultad baja. Accesible para silla de ruedas.

Llevar agua, no hay fuentes.

La sombra dependerá del trazado de la carretera; por lo general, escasa.


Recorrido lineal por camino.
5 Km.; ida y vuelta.

Dificultad media. No accesible para silla de ruedas.

Llevar agua, no hay fuentes.

La sombra es regularmente buena.

Recorrido circular. 7,5 Km.


RUTA LINEAL POR CAMINO

Posicionamiento en la marcha.

Partiendo desde el http://www.camping-ladehesa.com/ emprenderemos la ruta girando a la diestra y tomaremos así el arcén derecho de la carretera. De manera que, estaremos enfrentados al cruce dejando Cañamares a la espalda.
Al frente: el cruce de carreteras.
Atrás: Cañamares.
A la derecha: el restaurante del “Camping”.
A la izquierda: Tráfico y, más allá, el río.
El arcén, es ancho pero atención, a bicicletas y motos.

Nota:
Como ya he referido en alguna ocasión, que los senderistas ciegos sin apoyo visual de nadie, nos vemos abocados a caminar por el arcén contrario que recomienda Tráfico. Las referencias, siempre serán mucho más fiables y cómodas al ir arrastrando un bastón por su límite; evitando así, oscilar peligrosamente hacia el interior del asfalto.
Fin de la nota.

A pocos metros por la izquierda, a unos 150 metros, se sitúa el puente por el que vamos a cruzar el río.
Tomando como referencia el sonido del tráfico (al topar) con los frenos o bordillitos en el asfalto, sabremos que estamos llegando a su altura.
Extrema precaución.
En ese cruce, convergen dos vías:
Una, en dirección a Fuertescusa; (al frente).
La otra, a Beteta; (hacia la izquierda).
El tráfico, en particular los enormes camiones en su de venir a Solán de Cabras, presentan una seria amenaza para nuestra seguridad, por lo peligroso que suponen sus maniobras de aproximación y giro. No estaría de más, alejarnos unos metros de la carretera, caminando tierra adentro sin perder la paralela con el asfalto; el terreno aquí lo permite.

El conocimiento que el puente ha quedado atrás, vendrá dado por el propio sonido de las aguas del Escabas precipitándose por pequeños rápidos. De igual manera, podremos escuchar la algarabía de bañistas. Será este, el momento esperado y cruzaremos la carretera.

Posicionando:
Tráfico a la izquierda. Río a la derecha.
El arcén es minúsculo.

Sin perder la referencia que nos facilita el borde de la carretera a la vez que, el quitamiedos que, no tardaremos en localizar, trazando un semicírculo con el bastón, es decir, lo que en movilidad se denomina: arco de doble punto, encontraremos sin dificultad el borde del puente por el que nos dispondremos a cruzar.

Posicionando:
Tráfico al frente y atrás.

Entre la barandilla de la derecha, y el quitamiedos metálico, podremos pasar al otro lado del río sin peligro, pues, forman un pequeño y estrecho caminito pero, seguro.

Nota a tener en cuenta:
En el pasado verano (Año 2011), se agrietó esta vía de paso lo que incide en su peligrosidad al poder facilmente provocar adcidente.

Finalizando este tramo, a la derecha, encontramos un estrecho sendero, bordeado por una gran cantidad de zarzales. Nos dirige a una cuesta descendente escalonada, ancha pero sin pasamanos. Cautela, abajo el río.
Buena zona de baño para el perro guía, si bien, extrememos el control en obediencia ya que, podría alejarse e introducirse bajo el puente.
No existe playa, solo piedra. Es zona muy húmeda y con terreno escurridizo.

Posicionando:
Tomamos de nuevo como referencia el puente habiendo cruzado por encima del río.

Si continuamos por este lado de la carretera, (arcén derecho), a unos 500 metros, y antes de alcanzar el túnel que se presenta ante nosotros, de 800 metros de largo; por el que tan sólo se autoriza tránsito de coches y camiones, encontraremos, el camino que nos llevará al mirador, situado sobre nuestra cabeza.

Reseña histórica.

Este camino, fue mandado hacer por Isabel II para su viaje a Solán de Cabras.
(La voz popular), cuenta que, bebiendo del caño de en medio, quedaría embarazada.

NOTA REFERENCIAL
No confundir este camino con alguno de los otros dos que hay anteriores:
Uno, nos conduciría a un chiringuito. Muy recomendables sus hamburguesas.
El otro, no es conveniente seguirlo ya que, nos interna en el bosque topándonos con fuertes subidas y gran cantidad de piedras sueltas. Si llegáramos a tomar este complicadísimo trayecto, no tardaremos en darnos cuenta del equívoco, pues, el tráfico, quedaría a nuestra espalda permanentemente. Sin embargo,
nuestra ruta sería: tráfico atrás, izquierda, izquierda, abajo. No hay referencias claras para su localización, ni quitamiedos junto a él, ni cambios notables en el arcén, no existen ni rocas que marquen su comienzo, es decir:
¡NADA! Toda una aventura.

El tío señas.

La paciencia, no solo, como madre de la ciencia, si no también, como máter de la perseverancia, sí, aquella que conduce a la sabiduría, nos procura herramientas con las que agudizar el ingenio, cuando, las dificultades, coexisten con (nos):
Criaturas, avocadas a contradecir los irritantes razonamientos de lo imposible e, inaccesible.

¡Bien!
¿De manera que?
¡TRABAJO DE CAMPO!

Obviemos, los caminos que van quedando atrás, después que hayamos pasado por el puente.

Caminamos a la par que, dejamos arrastrar el bastón o, dando toques en arco, entre asfalto y tierra.
¡Ojo!
El arcén es “pequeñiísmo”.

Habiendo transcurrido un buen tramo, denotaremos, el sonido metálico que tintineante, quejumbroso y mal herido, produce un quitamiedos galvanizado; con el que se enfrentará, la punta del periscópico dedo.
Con lastimeras emisiones de diapasón, irá marcando distintos colores fónicos, acompasados, por el rítmico compás de nuestras botas.
El arqueo del bastón irá paulatinamente siendo cada vez más amplio, debido, a que el quita sustos, se aleja un poco tierra adentro. Si no ha sido reparado, cosa que no me extrañaría, Percibiremos, como parte de él, se tumba en rápido repliegue, casi, sobre sí mismo, como si le diera vergüenza por el abandono gesto:

Disculpe, no me levante para saludarle.
“Groucho Marx”

Desde esta posición, contaremos 110 pasos, (zancada normal al caminar).
El camino, ¡Está aquí!
El comienzo, se sitúa al mismo nivel que la carretera.

Posicionamiento:
Se trata, de una plataforma despoblada de vegetación y tapizada por gravilla.
A la derecha, matorral.
Al frente, y a escasos pasos, ligera inclinación del terreno en ascenso con buena capa de matorral.
A la izquierda, Matorral y piedras pequeñas.

Girando, en sentido contrario a las agujas del reloj, podremos perfilar los laterales del camino. Éste, continúa su curso hacia las nueve, siempre, tomando la línea de la carretera como referencia

A la sillita la reina.

Desde este punto y hasta la mitad del recorrido, iremos identificando sin dificultad, los laterales y, por ello, el trazado del angosto paso.

Nota.
Pudiera ser que la cantidad, tamaño y disposición de piedras que van apareciendo a cada patada, golpe de bastón o, respuesta en brusco giro y subida (marca), del perro guía, sean, los restos del muro de contención del "Camino Real" Aunque en la realidad, buena parte del augusto sendero, se encuentra tapizado por ingentes cantidades de escombros, procedentes de la construcción del túnel. Son: ¡Tan majos! Mis machacas del mundo natural. Como cuando ensancharon la carretera junto al camping, y se cargaron así, por la cara, los gigantescos pinos centenarios de enormes raices que sobresalían al esterior; y que parecían, iban a salir andando con aquellos piezotes tan increibles.

Continuemos con el trabajo de campo.

Será conveniente, el intercambio de bastones, ora el convencional, ora el de apoyo.
No tardaremos en percibir como vamos ascendiendo por encima de la boca de gusano (el túnel).
Denotaremos, como desde las entrañas de la horadada montaña, son expulsados los gases por la ingesta de quienes la atraviesan, para ser posteriormente, escupidos con sonora exclamación (como quien se traga una mosca en verano).
Repentinamente, y tras haber dejado la zona de piedras sueltas atrás, nos encontraremos atravesando una pequeña meseta con matices difusos, en clara discordia, con las tan necesarias referencias que precisamos y en particular, en momentos como estos. Porque ¡Oh casualidad! Que siempre viene a ocurrir cuando estamos solos.
La solución de la inquietante situación, pasa por reforzar la orden de: recto, ejerciendo para ello, el permanente e insistente refuerzo del gesto ya conocido por todos los usuarios de mano y voz. Ello, debe mantenerse, durante al menos unos diez metros.
Una vez superada esta eventualidad, muy agradable por otra parte, pues los ruidos en torno nuestro serán provocados, con casi entera seguridad, por habitantes del espacio boscoso, como pueden ser: ardillas, lagartos, zorros,..; vamos a localizar una ligera subida, bien delimitada, con algo de graba, y:
Al fin, ¡Llegamos a lo alto!

Siguiendo migas de pan.

Posicionamiento:
Entraremos en contacto con la carretera del puerto.
Giraremos a la izquierda.
Hasta el mirador, son unos 150 metros.
Iremos encontrando:
Un largo quita miedos metálico.
Veintidós tocones de piedra. Entre cada uno de ellos, una separación de unos 40 cm.
Dos rocas pequeñas.
Tres metros sin protección alguna.
Una enorme roca que presenta en su borde lateral derecho, un desgarro ¿Quizás? ¿Un rayo? Lo más provable, sea por efecto del hielo.
Seguidamente, “el mirador”. ¡Hola mamá!
Se trata, de un recinto rectangular en el que, hay dispuestos varios bancos de piedra.

¿Qué vemos?

A las diez treinta, “Las Tres Marías”:
Se trata, del conjunto formado por varias rocas, creando la imagen surrealista como subjetiva, de tres personas acosadas por un toro.
La contemplación de las rocas, no es desde aquí la más apropiada ya que, tan solo se alcanza a ver el lateral del enclave. Se verá con toda su precisión (artística) yendo desde Cañamares hacia el camping.

A la una, "El camping De La Dehesa".

A las dos, “LA FRONTERA”.

A las tres treinta, “CAÑAMARES”.

De nueve a tres, “El Escabas”.

A las ocho, “el túnel”.


Ruta por carretera.

Posicionamiento en la marcha.

La otra opción en la subida es por la antigua carretera del puerto; poco transitada.
Situada en el margen izquierdo de la carretera habiendo pasado el puente del río, a unos 50 metros (aproximadamente).
Colocándonos en su margen derecho, en casi toda la subida, tenemos una perfecta referencia de quitamiedos metálicos.
Haciendo caso omiso a las interrupciones que en ocasiones aparecen, alcanzaremos fácilmente nuestro propósito.
Las interrupciones de los quitamiedos metálicos, son en ocasiones motivadas por caminos que, adentrándose en la masa forestal, conducen a pequeñas casitas o huertos en barbecho.
El entorno está formado fundamentalmente por grandes pinares y buena diversidad de árboles de distintas especies como de matorrales.





Sinopsis de: Ciegoaventura ruta 16; Vega Del Codorno-Nacimiento del río Cuervo. Circuito IV.



Tratándose de una genuina joyita tasada como Monumento Natural, y, dada la afluencia de público durante todo el año, no vamos a tener ningún problema para informarnos de todas y cada una de sus peculiares características. Quizás, abría que redescubrir ciertas: peculiaridades, olvidadas o, desestimadas, por quienes demarcaron su localización y seguimiento senderista. Así pues, cuando nos encontremos próximos al Nacimiento, será conveniente tener las siguientes referencias muy presentes sino queremos sentirnos un tanto decepcionados:

Antes de comenzar el ascenso hasta el brote acuífero, se desparrama una preciosa pradera matizada de pinos como de una buena representación de otras especies muy interesantes como el acebo, arce, el tilo y otros. Es decir, una Dehesa francamente sugestiva.

A los pies de este paraje tan primoroso, pisando tierra, se sitúan al menos tres puntos de relax; salpicando el inmediato entorno con setas venenosas destinadas a nuestro acomodo en forma y manera absolutamente anárquicas, y, que vamos a reconocer con inmediatez puesto que se asemejan a sillas de hierro y plástico. Algo separados de este zoo, algunas mesas y bancos de piedra unas y de madera otras, vocean con palabros mal sonantes clamando justicia ante su ruina y decadencia.

Una vez esquivados los autocares, niños y papás pletóricos de entusiasmo peloteador, Mari Puris con tacón de aguja, y vehículos de toda condición social, podremos al fin acercarnos con la timidez del zorro al punto ¡Mágico! desde el que se nos medio comunica el arranque del camino escalonado o, su homólogo para minusválidos; (sendero de suave ascensión, tableteado en madera y escoltado por pasamanos ribeteados de astillas inteligentes que, -unas pican y otras, non). Tomando cualquiera de los dos pasos prototipos dignos hijos de una tesis de ingeniero de caminos, llegaremos al mismo punto; un pequeño y regular espacio en llano a los pies de la mundial, aclamada y afamada cascada del Río Cuervo.

La mejor época para acercarnos es el otoño y comienzo de primavera. Siempre que evitemos puentes y fiestas de guardar. Y desde luego, disfrutaremos también de un mayor cauce. O, en pleno invierno, cuando se congela el río dando origen a chupones de cuentos de Hadas de los hermanos Grim.

La susodicha y súper-mega fotografiada cascada, es tomada en numerosas ocasiones por: el nacimiento. ¡Craso error! Si no queréis caer en el efecto depresivo-subidón, sabed que, para contemplar tan magno acontecimiento habréis de seguir el caminito escalonado situado a la derecha de la olla acuática hasta alcanzar un buen ratito después la cercanía a la cueva por la que destila la roca hilillos de agua helada para a continuación ofrecerse en lánguido sacrificio entre suavísimos bancos de arena travertínica. También, deberíais conocer, aquello en lo que todo el que se toma la molestia de ir hasta el fantástico lugar, es, que a la cueva: NO, SE PUEDE, PASAR. Una cerca de madera y una cadena de metal, lo impide. Parece ser que existe serio riesgo de derrumbe.

Vosotros, compañeros de: ¡Qué faena!; (En silla de ruedas), como exclamación suavizada, lo tenéis francamente crudo. Igual, con importante ayuda de fornidos brazos, podáis encaramaros hasta las proximidades de la gruta por el camino destinado al descenso de los paseantes. Estrecho, con algunas piedras incustradas y algún puñetero escaloncito que, con arrojo pinturero, y un par de…, quizás lo conseguís. Lo siento, es lo que ay. Bueno, eso es lo que nos suelen decir los que gestionan los impuestos, ¡Vamos! nuestro dinero.

Por cierto, quiero referiros que el interior del habitáculo sombrío y húmedo donde surge el surtidor, entre dos piedrotas, lo conozco. Y es por ello, pronunciarme apenado porque vosotros, no podáis tener esa posibilidad.

“Leer hermousos moy paraicos, pa que asín, poais miarlo una miaja”:

La cueva es siquita. Estrecha y apenas unos pocos metros. No es muy alta, de dos a tres metros. El interior es fresco y húmedo. Dependiendo del agua de lluvia de esa temporada, el caudal expulsado entre las grietas de las calizas del fondo, será de mayor o menor importancia. El suelo, se haya revestido de sucesivas capas de fango endurecido. La chorrera va formando un pequeño canal hasta desbordar fuera de la cavidad.

Nota:

Antes de que me agrediera el glaucoma, cuando apenas contaba con 11 años, visité con mis padres la pequeña caverna. Los detalles referidos, pueden haber cambiado de forma muy notable tras el derrumbe; lo ignoro. Pero es así como guardo aquella imagen, todavía, fresca entre mis pesadillas vividas entre luces y sombras.

Vega Del Codorno, es el municipio al que pertenece el nacimiento del Cuervo. Se merece una visita. Si disponéis de unos días no quedareis defraudados.
El pueblecito debe tener unos 8 kilómetros de largo, por unos 2 en su parte más ancha. Sin embargo, tendrá unos 150 habitantes, docena abajo-arriba. El camping, es chiquitín aunque parece mono. El hotel, es accesible para discapacitados que no, adaptado. La relación precio calidad más que aceptable; limpio, coqueto y gastronómicamente hablando, excelente. El único dilema que siento decirlo, abofetea la vista y, la imaginación de los ciegos, es el ENORME letrero colocado como cresta de gallo peleón, en lo más alto del tejado.
En fechas navideñas, creo que el 1 de enero, se celebra en el barrio de La Cueva y, en la gruta que lleva este mismo nombre, un pintoresco Belén viviente que según dicen, lo forman unas 500 personas. Si tenemos en cuenta el número de población de La Vega, ¿A que no os sale las cuentas? ¿Pero, Don Quijote, no era aquel el de los molinos como gigantes?

Cuando finaliza la calle-carretera que une los barrios que conforman el pueblo, lo hace siendo continuada por un carril de tierra. Siguiéndolo, daremos con un espacio realmente acogedor. Son praderas delimitadas por bosque y río. Aquí, precaución con perros y niños pequeños. El Cuervo se precipita en una consecución de fascinantes cascadas de importante altura.

http://www.youtube.com/watch?v=OP8-VgexL5A&feature=related
Vista aérea de Vega Del Codorno, Cuenca, España.

Ruta 16
"Vega Del Codorno-Nacimiento del río Cuervo"
El Bosque De Los Besos; continuación.

Índice de dificultad baja. Accesible para silla de ruedas según que zonas.

Distancia en kilómetros: desde intersección con pista forestal de Tejadillos hasta el aparcamiento previo al nacimiento son 4 Km. Hasta el primero de los barrios son 5 Km.

Muy buena sombra en toda la comarca.


Descripción del entorno.

Se trata de un municipio único en Cuenca, formado desde sus orígenes por una serie de pequeñísimos caseríos separados, al estilo de las parroquias gallegas o de los cortijos sureños. A cada caserío se le dio un nombre que a veces significa algo del entorno, y otras veces significa el nombre de la familia que habitaba el lugar.

Los caseríos son:
La Cueva, El Perchel, El Molino, Los Demetrios, Los Eustaquios, El Collado, El Tío Miguelete, Las Chorretas, Gregorete, El Puntal y Los Perales.

La capital del municipio es La Cueva y se llama así por estar literalmente bajo un gigantesco abrigo de roca del cual, parte una gruta natural de varios kilómetros de profundidad.
En 1940 se construyó una iglesia común para todos los caseríos, que está situada en el centro del campo.
En el interior del térimo se sitúa un paisaje de gran calidad, parajes de alto valor natural, montes de pinos, cascadas y sobre todo, el nacimiento del río Cuervo, importante formación kárstica en la que se ha originado una auténtica cortina de formaciones tabáceas tapizadas por musgo entre el que se derrama el agua que, después de algunas cascadas, forma el río.

Flora:

El paisaje vegetal predominante en el Monumento Natural es el pinar de pino silvestre (Pinus sylvestris). También aparecen otras comunidades vegetales protegidas como los bosques relícticos euro siberianos con acebos, tilos, arces…, turberas básicas y prados húmedos, comunidades de roquedos que albergan especies de gran interés, algunas de ellas amenazadas.

Fauna:

La diversidad de hábitat y vegetación, determina una gran diversidad de fauna adaptada a las distintas condiciones del medio. Entre esas especies, destacan la ardilla, el musgaño de cabrera, la lavandera cascadeña y el mirlo acuático; estas últimas, relacionadas con el río. También, se pueden encontrar rapaces forestales como: (el gavilán, azor, águila culebrera…), gato montés, diversas especies de murciélagos, etc. Entre los invertebrados destaca la presencia de algunas especies de mariposas protegidas como la Graellsia isabellae; Parnassius apoyo, Erebia zapateri, etc.

El Monumento Natural se localiza en el extremo noroccidental de la provincia de Cuenca, sobre la muela de San Felipe con altitudes que alcanzan los 1700 metros. El elemento más conocido y visitado del Monumento Natural, es el Nacimiento del Río Cuervo, que da nombre a este espacio natural protegido. Se trata de un manantial travertínico activo, destacable por su desarrollo y extensión, así como por su belleza que lo configura como uno de los valores geomorfológicos y paisajísticos más destacados de la región.
Las características de la zona, con precipitaciones abundantes y una elevada altitud, permiten la presencia de comunidades y especies de fauna y flora que no existen en otras partes de Castilla- la Mancha.

http://www.youtube.com/watch?v=N5Ed1aZFadI
Principal cascada del nacimiento del río Cuervo.

http://www.youtube.com/watch?v=BIOaVFRZwAw
Cuando el Cuervo se congela formándose chupones de hielo.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Sinopsis de: Ciegoaventura ruta 15; Tragacete. Circuito IV.

Antes de situarnos a orillita del nacimiento del río Júcar, (Ojuelos De Valdeminguete), vamos a tener muy presente la regla estrella de todo senderista con discapacidad. Desconfiad de todo aquel que os diga:
¡Está aquí cerquita!
¡Pero! ¡Si estás a media hora!
O aquello de:
¡Sí sí! ¡”Doblando” la curva y ya aestá!
O:
¡Ea! ¡”Emufacil”! “Enaina al surco”!. (Falta poco y nada, cerca de aquí, próximo a,…,)

En momentos como éstos, buena compostura y, paciencia; mucha paciencia. Es lo que hay.
Si previamente a la marcha nos nutrimos bien de la información necesaria para ir consiguiendo una ubicación acectable, por internét, por ejemplo, podremos ir dándole algunos empujones dialécticos a quienes requiramos y quizás, consigamos una aceptable explicación orientativa.

Tragacete, tiene un pasearse muy agradable. Su entorno, da para diez días,tranquilamente.
La comarca, contiene lugares de fastuosa belleza donde, lo natural, adquiere tintes de inesperados y por ello, imprevistos, momentos santos; el silencio, la quietúd, la páz.
Si en realidad lo que pretendemos son emociones fuertes, la oferta es igualmente amplia, salvo algún recodo penoso como tal y por ejemplo, ¡No existen rutas a caballo!
Por otro lado, seguimos enfrentados con la sequía de ideas e intenciones que mejoren la accesibilidad a centros públicos, privados, y parajes de tan magna importancia.
La oferta de camas, tiene una relación calidad precio aceptable. Sin embargo, no encontraremos en todo Tragacete ningún establecimiento adactado a personas en silla de ruedas, incluyendo, el albergue de San Blás.
Con todo y con esto, alguno de los numerosos caminos podemos tratarlos de viables para silla de ruedas y senderistas de baja movilidad. Estamos rodeados de agua por todas partes pero, la cantimplora que no falte y, en el otoño-invierno, un buen termo de café o té calentitos.

http://www.youtube.com/watch?v=BnJ8NuXTtjE

Iglesia parroquial de Tragacete:
Edificio de una sola nave, realizado en mampostería con sillares en las esquinas. Tiene dos portadas adinteladas. Empotrada en el piecero, una espadaña de tres cuerpos retranqueados y separados por imposta. En el segundo cuerpo, dos huecos de medio punto para las campanas. Está rematada por un frontón angular y pináculos laterales.

Albergue de San Blas:
Teléfono
655984357, 969289131

Información y Reservas
969289131
Correo Electrónico
info@grupoencantados.com
Página Web


Ruta 15
Tragacete

Los ojuelos De Valdeminguete. (Nacimiento del río Júcar)

El Júcar, uno de los ríos más importantes de la Península Ibérica, tiene su nacimiento en la Serranía de Cuenca en un lugar conocido como los Ojuelos de Valdeminguete.
En el fondo del valle que separa la Muela de San Felipe de la Muela de la Mogorrita, las dos máximas alturas de esta provincia y justo al este del Cerro de San Felipe, en la umbría del mismo nombre.


Salimos del pueblo de Tragacete, dirigiéndonos al noreste de la población por una estrecha carretera, que tras cuatro kms. nos conducirá al Albergue de San Blas.
Enseguida cruzaremos el Júcar por un pequeño puente y siguiendo su cauce, primero por margen izquierda para después pasar a la derecha, nos iremos introduciendo en un cerrado valle, en cuya cabecera localizamos la Cascada del Molino de La Virgen, muy bonito  salto de agua de unos veinte metros de altura, que será un preámbulo de las maravillas de la cuenca alta de este río.
Una vez en el Albergue de San Blas, continuaremos por el camino para seguir recto por un desfiladero rocoso y desviarnos a mano izquierda por el carril  que cruza un riachuelo. Continuaremos por dicho camino hasta tomar una salida a mano izquierda por una senda marcada que sube hasta el cerro de San Felipe.

Si atacamos el nacimiento atravesando por un pequeño pero precioso cañón, (El Estrecho Del Infierno), de uno a tres metros en su parte más ancha, habremos de introducirnos en el mismísimo cauce del Júcar. Si no estamos en época de lluvias, no hay nada que temer, el caudal, es tan ínfimo que apenas nos mojaremos las botas. De lo único que habremos de cuidarnos será de su fondo pedregoso y muy resvaladizo. En apenas 100 metros, más menos, lo dejaremos atrás e inmediatamente, estaremos ante unos sumideros con apariencia de charcos bordeados de hierba. Conforman, el nacimiento del río Júcar.


En el término de Tragacete hay un total de 5 senderos señalizados de principio a fin, y para todos los gustos y niveles:

- PR-CU 3. Cerro de San Felipe. 19,2 km. 4 H. 53 Min.
Recorrido circular largo y sencillo, desde Tragacete. Pendientes suaves que no llegan a las cumbres. Recorre estrechos barrancos, pinares y un tramo del
Río Júcar. Adaptado para bicicleta.

- PR-CU 4. Vuelta al Cerro Espinosa. 9,7 km. 2H 38 Min.
Circular desde San Blas. Rodea el cerro subiendo hasta el Collado de la Garrafa. Recorrido corto con importantes pendientes. Pasa próximo al Nacimiento
del Júcar en el Estrecho del infierno.

- PR-CU 5. Vuelta al Cagigal. Longitud 9,2 km. 2H 14Min.
Paseo circular sencillo que recorre una extensa cañada bordeando el cerro Cagigal que transcurre por una zona con escasa vegetación arbórea. Adecuado para
bicicleta de montaña.

- PR-CU 6. Sierra de Tragacete. Longitud 18 km. 4H 50 Min.
Paseo circular que se encarama a la Peña halcón con hermosas vistas y parajes. Se recomienda cierta preparación para afrontarlo.

- PR-CU 7. Cañada del Poyal. Longitud 5 km. 1H 24 Min.
Recorrido corto que asciende hasta una zona de prados de montaña cercanos. Es una opción más corta que el PR 6.  

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Sinopsis de: Ciegoaventura ruta 14; Tejadillos con cruce Tragacete-Vega Del Codorno. Circuito IV.

Tomaremos la pista forestal que arranca desde la Dehesa de Tejadillos lugar en el que intersecciona con la que se dirige a Las Majadas-Fuente De La Tía Perra-Parque cinegético El Hosquillo, para encaminarnos hasta el cruce con carretera conarcal que pone en comunicación a La Vega Del Codorno con Tragacete.
En época estival, el tránsito de coches es relativamente soportable. Sin embargo, durante el resto del año, es francamente sobrellevable, casi inexistente.
La marcada sensación de soledad contrasta con la de sentirnos permanentemente observados.
Una vez hayamos pasado por el pequeño túnel que revienta la predominante caliza, los pobladores del espacio boscoso manifiestan su presencia con la proclama del desheredado:

Chasquidos de ramas secas al ser pisadas por ¿Quién?:
Gato montés. Gamo. Jabalí. Ciervo. Zorro. Muflón. Etc, etc, etc.

Furtivos encuentros con imágenes audibles, quebradas, desencajadas, cuando rasgando la maya arbórea usando sus lenguas de vaca, se precipitan envistiendo la línea de la razón. Dejando tras de sí, la parodia del Mimo, expresando el más profundo de los silencios de a tres segundos para inmediatamente, desparramarse por doquier conversaciones a cientos, de insectos, floresta y criaturas de sangre:
El viento.

Temblorosos aromas que ¡Tris-tras! ¡Huéleme!. Que, ¡Tris-tras! ¡No me hueles!:
Amplia variedad de plantas aromáticas.

Difusas formas aladas que sombrean como espectrales mensajeros de Mercurio, la roca. El barranco, valle y pinar. Encargadas del epistolar reparto con remite de, vida, o muerte:

Halcón Peregrino. Buitre Leonado. Azor. Garza Real. Águila Real. Etc, etc, etc.

Ruta lineal: 8 Km. 16 Km. ida y vuelta.

Índice de dificultad baja. Aunque presenta rampas ascendentes que para una silla de ruedas, mejor, se lo piense. Buena pista para senderistas de movilidad reducida.

Tenemos fuente en el comienzo y a 2,6 Km. de éste.

La sombra dependerá del trazado de la vía, si bien, se dan algunos núcleos arbóreos cercanos a un arrollo próximo a la ruta, muy adecuados para una parada.

Ruta 14



TEJADILLOS-“VEGA DEL CODORNO”. (NACIMIENTO DEL RÍO CUERVO)

INTERSECCIÓN

TEJADILLOS-“TRAGACETE”. (NACIMIENTO DEL RÍO JÚCAR)

EL BOSQUE DE LOS BESOS

Índice de dificultad baja.

Recorrido por pista forestal asfaltada. No hay arcén.

Accesible para silla de ruedas y personas de movilidad reducida; no obstante, presenta rampas en subida de importante inclinación.

Ruta lineal: 8 Km. 16 Km ida y vuelta)

Tenemos fuentes en el comienzo de la ruta: en la “Dehesa De Tejadillos” y a 2.6 km de ésta.

La sombra dependerá del trazado de la vía pero, también podremos disfrutar de algún humedal tapizado de fresca hierba.

DESCRIPCIÓN DEL ENTORNO

Nos adentraremos por parajes sumamente atractivos en los que los contrastes paisajísticos deleitarán al más exigente de los senderistas.



Barranqueras y valles, surgirán de entre marañas arbóreas en permanente disputa por alcanzar la supremacía ornamental.
Iremos penetrando hacia la comarca de las altas cimas y altos ríos de la serranía conquense, en las que tres elementos esenciales de la Naturaleza: agua,
Roca y vegetación, se conjugan y armonizan de tal manera que dan lugar a un escenario de enorme belleza plástica y visual. Sin olvidarnos, de los múltiples

Efectos sonoros, motivados tanto por:

El meteoro soplador; que en su devenir a lametones, como besos de vaca, pinta de abrazos el perfil multicolor, la cubierta viva y palpitante de este mundo mágico.

Así, como por la amplia variedad de criaturas voladoras y terrestres.

La más que probable aparición de alguno de los pobladores más espectaculares del espacio boscoso como ciervos, gamos, zorros, cabras montesas, muflones, gatos monteses, jabalíes o pequeños mamíferos como conejos, comadrejas o ardillas, etc; nos proporcionarán sensaciones sumamente vivificantes y estimulantes palpitaciones.

¿Y ahora? ¿Qué o quién se nos acerca?

Alguno de estos paisanos son difíciles de localizar pero, si nos fijamos bien, pudiéramos encontrar evidencias de su paso en forma de huellas, excrementos o madrigueras.

¡Estoy de acuerdo! Pero, para los ciegos, ¡no es posible!

En vuelo o bien, posadas en árboles o cortados rocosos, podremos apreciar el magnífico porte de rapaces como águilas, buitres, alimoches, halcones, cernícalos, autillo y búho real. ¡Está bien! ¡Voluntarios para poner cascabeles a estos chicos!

Avistaremos otras tantas aves muy abundantes pero, no por ello, poco interesantes, como el cuervo, la urraca, el picapino, la abubilla y el cuco.

¡Que si quieres arroz, Catalina!

Al paso por zonas húmedas, escucharemos un anfibio característico de la región: La Ranita de San Antonio o Sapillo Pintojo. ¡Por fin! ¡Un solidario intérprete de la carraca!

POSICIONANDO LA MARCHA

Teniendo presentes las referencias posicionales matizadas en la ruta 13: “Camping De La Serranía-Tejadillos”. Obtendremos una estupenda imagen mental de nuestra ubicación en el lugar; es decir, un mapa orientativo y perfectamente controlado.

Es muy importante para ciegos totales, tener muy bien perfilados los términos de los ramales existentes a la hora de dibujar el sentido de la marcha; (Ponerse a caminar).

Nos toparemos con un islote separatorio justamente en la división de la bifurcación y que nos pudiera transmitir información equívoca, lanzaaaaaaaandonos en dirección confusa.

Conseguimos la mejor referencia si nos vamos deslizaaaaando por el margen derecho de la pista proveniente de “Poyatos” hasta entrar en contacto con pared (Roca por la derecha). Para posteriormente, trasladarnos al margen izquierdo de la pista. Dejando más tarde, Majadas a nuestra espalda. Sonido de agua a la derecha de nuestra colocación; “Arroyo El Hocinillo”

Ya desde aquí, caminar unos 150 metros hasta situarnos bajo “los arcos”; (Un pequeño túnel). Tras lo cual, iremos dejando atrás definitivamente “La Dehesa de Tejadillos”.

A CAMINO LARGO, PASO CORTO


El viajero con discapacidad y muy en particular el senderista de visión reducida, corta a navaja las sensaciones que la maraña nebulosa del entorno le va transmitiendo. Así, irá tomando posesión de “El Reino De Las Maravillas”.



Algunos, se inquietarán. Otros, se emocionarán. Los menos, seguirán existiendo; ¡Que no viviendo! (Flotando sobre el transcurrir de su vida estéril como vientre de anciana).

Al menos, en lo que a la visión ecológica del Ser Natura se refiere.

NOTA.

Esto último, compartido por millones de humanos, pasa desde luego, por la libre elección absolutamente personal de estas criaturas. Por ello, mis respetos a mis ilustres colegas del conocimiento del "dominguerismo".


A LA PATA LA LLANA


Cuando el Creador pensó en “El Paraíso” hubo de darse una vueltecita por aquí.

No transcurrirá demasiado tiempo al ir caminando, cuando podremos apreciar las muy exclusivas sensaciones que, como alas de mariposa, estimularán con toda certeza cada uno de nuestros sentidos.

Muy recomendable disponer paradas, preparándonos a escuchar la sinfonía multisonora.

Este bosque no es únicamente el hábitat donde los seres tangibles aguardan pacientemente a que nuestra presencia despistada se aleje. Devolviendo al lugar, el más placentero de los sonidos ocultos; (Indescriptibles gemidos). Que irán siendo descubiertos si relajamos mente y alma.

También, el enigmático lenguaje de Las Hadas, se nos puede dar a entender a través del sinfín de recursos perceptibles que nos ofrecen todos y cada uno de los componentes del “Cielo Verde”

Dibujemos un triángulo en la palma de la mano:

Bajo el dedo índice, el vértice donde ubicaremos el nacimiento del río Cuervo.

Bajo el meñique, el nacimiento del Jugar.

Al sur, junto a la muñeca, el túnel.

Éste es el territorio que comprende: El Bosque De Los Besos.

No, nunca deberemos abandonar el tramo dibujado por la pista.

No, nunca hemos de perder la referencia que nos ofrece el lateral derecho en la subida o, en su efecto, en la bajada.

No, nunca quedaremos inmóviles sobre la pista forestal sin comprobar suficientemente que se trata de un espacio controlado ante la imprevista aparición de vehículos.

Hasta el cruce con carretera comarcal, disfrutaremos de kilómetros de aislamiento, paz, inquietantes ruidos, olores sugestivos, percepción aérea de movimiento en torno nuestro y, tantas más apasionantes y magnéticas inclinaciones hacia expresiones de alucinado encantamiento.

NOTA.

“En el verano del 2009, miles de hectáreas ardieron en la comarca.



El para siempre monstruo asesino, vecino de la población de Poyatos, exterminó a los hijos de millones de años de evolución.

Pasarán generaciones hasta que esa mancha de la miseria humana desaparezca y vuelva el monte, a ser en algo similar, a lo que fue.

En margen izquierdo de la subida, pinar adentro, se aprecian manchones negros como el alma del hijo de puta que con su acción, mutiló, desmembró y carbonizó  a incontables seres vivos, nacidos del sentido ornamental del amor y buen gusto entre Dios y La Naturaleza”.
http://www.youtube.com/watch?v=Oex4DBSwOEY&feature=related

LA BRUJA DE LA LUZ; LA REINA DE LAS HADAS


Desde “La Casa Del Viento” contemplan el horizonte, dos ojos del más intenso color mieloso, el transcurrir de los tiempos.

Amante de lo natural, La translúcida figura se asoma al cariño de sangre de todas las personas humanas en un intento de acercarnos al más puro de los acentos de la felicidad. Su propuesta de libertad, prevalece sobre la motivación del intelecto.

¿Cómo comprender?

¿Cómo sentir?

¿Cómo despellejar la insensibilidad de lo que debe ser para poder regenerar la epidermis del SER auténtico?

Rampas al asalto de altas parameras.

Curvas en espiral.

Ancestrales ritmos de vida y huesos, crujen al paso del aventurero. Son los besos del pasado.

La sutil erótica del mito nos estimula a seguir camino. Su aliento nos envuelve con aromas a tierra mojada.

Recuperamos sonido de arroyuelo por la derecha.

Dispersos monolitos flanquean la pista como a quien se le desmiembra un "cachico" de pan.

Frondosos gigantes nos van saliendo al paso.

¡Qué homenaje tan gratificante! Es el tramo final de la vía.

Una espléndida dehesa, con su hierbecita. ¡Qué gusto!

Su fuentecita de agüita fresquita. ¡Qué placer!

Su merendero de preciosos banquitos de piedra y amplias mesas solidarias. ¡Qué descanso!


¡Y AHORA! ¡TE JODES, CIEGO DE LOS COJONES!

¡Ni la fuente da agüita!

¡Ni la hierbecita está limpita!

¡Ni los banquitos primorosos y estupendas mesas de piedra, tienen música! ¡Existen, vale! ¿Pero a la izquierda muy izquierda? ¿A la izquierda más allá?

¿Acá? ¿Acullá?

¡Ah! ¡Qué bonito es el monte!

Moraleja:

¡Si un Hada vieras, arráncale las alas!