MIS VISITAS


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sábado 30 de mayo de 2009

QUE HACER CUANDO NOS ENCONTRAMOS CON UN PERRO GUÍA DE PERSONAS CIEGAS

Hola, Soy un Perro Guía y quiero contarte como debes actuar cuando te encuentres conmigo en compañía de mi amo ciego.

Yo, como Perro Guía, soy un perro de trabajo.
No constituyo una mascota, no soy un perro de exhibición.

Mi comportamiento y trato es totalmente diferente, y debo ser respetado en mi función de guía y fiel compañero de mi amo ciego.

Por favor, no me toques o acaricies cuando me encuentre trabajando, es decir, con arnés, esto significa distraerme de mi misión.

Lo más adecuado es ignorarme: así efectuaré mi trabajo perfecto.
No sientas temor hacia un Perro Guía como yo: nunca te haría daño.

Si tienes un perro, por favor contrólalo, evitando que pueda producir un accidente cuando pasa junto a mí en compañía de mi amo ciego.

No me ofrezcas golosinas o alimentos: mi dueño ciego se encarga con esmero de mi alimentación de manera responsable y con cariño. Estoy bien alimentado, y tengo un horario predefinido para ir a comer.

Cuando te dirijas a una persona ciega que se acompaña por un Perro Guía como yo, háblale directamente a la persona, y no a mí.

Si un ciego con Perro Guía se encuentra en necesidad de ayuda, lo solicitara, acércate por el lado derecho, de modo que yo quede a la izquierda.

Pregunta si necesita asistencia: si acepta, me ordenará que te siga o te pedirá que le ofrezcas tu codo izquierdo, ó el (ella) lo tomará y me hará una seña para indicarme que estoy temporalmente fuera de trabajo.

Si un ciego con Perro Guía pregunta direcciones, dale indicaciones claras del sentido en que debe girar o seguir para ubicar el lugar al cual se dirige.

No corras o tomes el brazo de una persona ciega en mi compañía sin antes hablarle.

Nunca toques mi arnés solo es para mi amo ciego, a quien acompaño.

Los Perros Guía tenemos lugares y horarios predeterminados para evacuar nuestros esfínteres.


Yo, como Perro Guía estoy habituado a viajar en todo medio de transporte echado a los pies de mi amo ciego sin causar molestias a los pasajeros, trátese de viajes dentro o fuera de la ciudad o fuera del país.

Yo, en virtud de mi riguroso entrenamiento, estoy habituado y capacitado junto a mi amo para acceder y permanecer en todo tipo de establecimientos, tanto de salud como centros comerciales, restaurantes u otros locales: supermercados, cafeterías, cines, teatros, centros de estudio o trabajo, etc., sin causar alteración al normal funcionamiento de los mismos ni molestias al personal o al público.

En el lugar de trabajo, un usuario de Perro Guía se encuentra capacitado para ejercer sus funciones conmigo a su lado. En ningún momento un Perro Guía deberá vagar a su capricho por el recinto, acorde al entrenamiento recibido.

Los Perros Guía tenemos derecho a libre acceso, igual que nuestros amos, a todos los lugares públicos.

Por favor, colabora en la difusión de este mensaje por todo el mundo.


'Los ojos del ciego son su Perro Guía o sea, YO'

Bueno, muchas gracias por tu atención y espero pongas en práctica lo que te acabo de contar, ya que si lo haces, moveré mi rabito de felicidad!

"Los animales poseen un alma y los seres humanos debemos amar y sentirnos solidarios con nuestros hermanos menores. “



Papa Juan Pablo II

sábado 9 de mayo de 2009

ACTIVIDAD GRUPO CIEGO-AVENTURA


El 18 de abril del 2009, nos trasladamos a la localidad de Pinto (Madrid-España) y allí, al centro de Hípica, ubicado en el parque de nombre Juan Carlos I. Tanto los participantes directos en la actividad con caballos como acompañantes así como las magníficas monitoras que el centro nos hubo procurado, pasamos una muy agradable jornada.

El peinado, comida, cuidados específicos, doma, etc, fueron tema de conversación en un apasionado muestreo del mundo equino.

Prometemos volver cuantas veces nos sea posible.Mar,con los ciegos has topado¡¡¡. Desde este blog, queremos manifestar nuestro entusiasmo y profundo agradecimiento por las atenciones y delicado trato a todos los participantes. Muchísimas gracias.

sábado 8 de noviembre de 2008

Ruta 1

"CÁMPING LA DEHESA. COMIENZO HOZ DE PRIEGO". ENTRAÑABLE


Dificultad baja.
(Ruta por carretera).
Desde la dehesa hasta Cañamares, el arcén es ancho. Del pueblo en adelante, (el arcén) es inexistente.

Recorrido lineal.
7 Km; ida y vuelta.

Aunque pasamos por el medio del pueblo no está de más llevar agua.

Una vez fuera del cobijo que ofrece la Dehesa, no hay sombra.


POSICIONAMIENTO EN LA MARCHA


Partiendo desde El Cámping, cruzaremos la carretera de frente a la puerta principal. Situándonos, justamente en el espacio dedicado al "haz" (lugar preferente destinado a la evacuación de eces y orina del perro guía).
Giraremos hacia la izquierda.
Iremos caminando por el margen derecho de la carretera.

Nota.
"Arcén ancho. Cuidado con los biciclistas"

de manera que siempre tendremos como referencia el borde del arcén con quitamiedos, vegetación u ondanadas que, podrían ser bien acequias y aliviaderos de lluvia.

Puesto que avanzamos de espaldas al tráfico, se hará necesario pararnos y hacernos ver cuando se aproximen vehículos, muy en particular, los enormes camiones (aguadores) procedentes de “Solán De Cabras”.


DESCRIPCIÓN DEL ENTORNO

En la mañana, como a la caída de la tarde, la secreta vida de las plantas se manifiesta con ímpetu inusitado.
Espigadas matas de Espliego, "haces" (parterres anárquicos de origen natural) de Romero, tomillo y orégano, junto con el intenso olor de los pinos como aroma predominante, nos acompañará casi todo el trayecto.

En la noche los sentidos se agudizan, siendo necesario por otra parte, vestirnos de manga larga. La fresca, como la húmeda corriente proveniente del río, tocan castañuelas!.

A nuestra derecha, el río “Escabas”; su rumor es imperceptible. A medida que nos vayamos acercando al pueblo, él se irá desplazando hacia el fondo derecho de nuestra marcha, para ir a circunvalar la población.

Si por la izquierda la supremacía del pino Rodeno o "resinero" es considerable, entre nosotros y las aguas del Escabas, comparten con igual protagonismo, ejemplares de chopo, avellanos y tilos. En silenciosa disputa por ir haciéndose un hueco, alguna encina de tozuda apariencia, pequeños bosquetes de olivos y, acogotados frutales por sus compañeros mucho más altos que ellos, como higueras, cerezos y ciruelos. Naturalmente, todos, arropados por una manta de pinar.

¡“Cuando sopla el viento estremeciendo las hojas de los árboles! ¡Se produce! ¡El fascinante efecto en el entorno del vaivén de las olas del mar”!

En las copas de los árboles, gran diversidad de pajaritos. En el cielo, rapaces de caza y rapiña.


CON (DOS) NARICES

Transcurridos unos 400 metros, encontramos el comienzo de un camino asfaltado. Tal y como estaba previsto por “El Gran Sanedrín”

Nota.
(Grupo de amigos al amor de un buen café)

E ignorándolo, pues está cortado por rejas a pocos metros de su inicio, continuaremos recto por nuestro arcén.

A pocos pasos, encontramos un quitamiedos metálico. Cuando finalice, localizaremos un pequeño sendero que nos adentraría de tomarlo, en el bosquete, en dirección a huertas próximas y mimbreras; ante lo cuál, lo prudente será optar por retroceder.
En cualquier caso, si no nos importa ser picoteados por mosquitos ¡como elefantes!, tábanos ¡del tamaño de un buitre leonado!, y, culebras de agua, ¡tan largas como nuestro bastón!. Amén de barrizales y charcas de fango entre mezclado con hierbajos que desprenden olor a moho. Pues, ánimo!

"Sin perder de vista la referencia que nos ofrece el continuo paso de tráfico, no resulta complicada la maniobra de retorno"
La probable ¡manifestación! “¡Joder qué susto!de algún señor de negro.

Nota.
(no es) el-homre-del-saco.
Posiblemente, se trate de un regante.

Igual nos facilita la salida.
¡No es por nada! ¡Mejor nos damos prisa!

Tras este quitamiedos, nos topamos con un segundo:
“El Puente La Gitana”;
son parapetos de piedra que, además, nos ofrece una buena referencia pues se sitúa muy cerca de la curva.

Seguimos adelante.

Habiendo recorrido unos 500 metros más, iremos dejando el bosque atrás y la vega se abre ante nosotros:
Huertos, algunas casas dispersas, el cementerio …
Y enseguida, “Cañamares”.


COMO CIEGO EN ESCAPARATE

Repentino escalón. Acera estrechísima. Un arbolito en medio del paso. Colegio de primaria a la derecha. “Taona” segunda calle a la derecha. Vaya! el centro cultural! (La tasca). Bueno, ya que estamos aquí ...

Atravesando el pueblo, avanzamos recto con “La Hoz De Priego” ya ante nosotros.

Observación:
Poco antes de salir de Cañamares y en dirección a Priego, hay un jardincito en forma triangular dispuesto a nuestra derecha
(según vamos caminando)
que puede dar lugar a equívoco , y en lugar de seguir recto, nos introduciríamos en la población.
Como referencia, una pequeña fuente y aspersores de riego pero ante la duda, preguntando se va a Roma.

Una vez dejamos atrás la población;
(Atención) desaparece el arcén.
a 200 metros, nos espera una fantástica chopera. Su sombra es, agradable refugio para un descanso.


TRABAJO DE CAMPO

CUIDADO
El nivel de la finca es inferior al de la carretera que, por otra parte, se irá estrechando según avancemos hacia Las Hoces del río.
Podremos encontrar un lugar para bajar, cuando hayamos pasado el segundo quitamiedos metálico. A partir de aquí, el nivel de la chopera y de la carretera se iguala.

Se trata de una finca estrecha y alargada. "De aventurarnos por ella, en ningún momento, sería posible perdernos, pues tiene como límites el cauce del río y la carretera.
También, podremos comprobar, que hay huertos entre cortando el bosquete, dando lugar, a espacios en barbecho.

“Las experiencias que conllevan esta incursión, son inolvidables”:

Terreno abrupto, árboles caídos, multitud de pájaros de diversos tamaños y agradables trinos, pequeños terraplenes que añaden un poco de emoción.
excelente pista de pruebas para el perro guía.

Con fortuna y no menos paciencia, tal vez, un chopo! en fase de putrefacción! En el interior, hueco y astillado, proliferan! Setas de Chopo!, Da la impresión de estar ante una ciudad de seres diminutos!.

Enseguida y habiendo dejado el bosquecillo de chopos atrás, llegaremos a las ruinas del molino de agua;
"no es recomendable entrar en ellas. Es muy peligroso".
Lo identificamos perfectamente porque aquí, el río retumba al golpear las rocas, dando comienzo, el estrechamiento de su cauce. Así como la notoria aparición del arcén, muy amplio y llano,, en el que puede incluso aparcar un vehículo de grandes dimensiones sin demasiados problemas.


VOLVEMOS AL “CÁMPING”

Para retornar al punto de partida, cruzaremos la pequeña carretera y, situándonos en el margen de nuevo, giraremos a la izquierda, de manera que, Cañamares quedará enfrentado a nuestra ubicación. Dejando a la espalda, “El Estrecho de Priego”; (Las Hoces).

Atención:
No hay arcén.

A tener en cuenta, como interesante referencia, localizaremos el comienzo del camino por el que se alcanza “El Alto De Los Repetidores"
Si confundiéramos esta (pista) por la de la carretera al pueblo, no tardaríamos en percibir el equívoco ya que, notaríamos inmediatamente como ascendemos ostensiblemente.

Desde este punto hasta llegar nuevamente a Cañamares, es todo terreno rústico, donde antiguamente se realizaba la trilla, la preparación del mantillo y otras actividades propias de una población que se dedicaba fundamentalmente a la agricultura y pastoreo de ovejas.

Poco antes de llegar al casco urbano, cruzaremos a la izquierda;
sabremos cuando realizar la maniobra desde el momento en que, el asfalto es manchado por tierra lateral, así como la nivelación en altura de carretera y terreno colindante, amén de voces humanas y ladridos de perros guardeses provenientes de las primeras casas.
¿Motivo?
Pasando el pueblo y a la derecha, se encuentra el desvío que nos dirigiría hacia “Cuenca”.


NO ME CHILLES, QUE YA TE HUELO

¿Pero, a qué huele?

Fuerte olor a caballerizas!

Nos hemos escorado demasiado hacia la derecha sin percatarnos que, nos hemos introducido demasiado en el pueblo.
Metiendo la marcha atrás.atrás.atrás, resolveremos el entuerto.

Recuperado el trayecto, giramos a la siniestra e, "vualá!"

Siguiendo por el margen izquierdo;

"Recordar jardincito en forma triangular, y como probablemente, acabaremos sin percatarnos por desplazarnos fuera de la vía principal, es importante no perder la paralela en relación a la carretera"


DESHACIENDO CAMINO

y habiendo dejado atrás Cañamares, a unos 100 metros, como medida de seguridad ante el despiste que nos podría provocar el cruce. Podremos volver a la derecha y recuperar una buena referencia de arcén y vegetación.

Al cabo de una media hora, llegaremos al camping.

Durante el paseo final y a nuestra derecha, irán quedando el viejo cementerio, alguna vivienda dispersa, acequias, un grupo reducido de cabañas de madera y algunos senderos de interés para explorar.

"Pero esa, es otra película".

FIN DE LA RUTA

Comentario.
La DGT, recomienda caminar siempre de cara al tráfico.
“Basándome en mi particular experiencia, para ciegos totales, seguir estas indicaciones, son del todo inútiles. No solo, renunciaríamos a movernos sin referencias claras, si no también, tendríamos el (objetivo hecho), del permanente contacto con el cuerpo del perro guía, empujándonos, hacia el centro del circuito.
En base al adiestramiento de estas maravillosas criaturas, su permanente intención será la de protegernos del perfil irregular que ofrece el fin del arcén.
Naturalmente, cuando se entrega un perro guía a un usuario, parte del entrenamiento de ambos, se centra en marcar al guía, el lateral de todo tipo de bordes, incluyendo, el perfil de carreteras y caminos. Pero, lo que no podemos hacer, en travesías que pueden llevarnos todo el día, es girar en 90 grados cada 10 metros en refuerzo de la “orden” (izquierda).
Si en lugar del guía, hacemos uso del bastón, el arco a realizar, en parábola o en arrastre, es tan sumamente amplio, que pronto, hombro y cadera, se resentirían. Al menos, así sucedería con los diestros”.

Con la descripción de esta ruta, damos comienzo a la primera de innumerables aventuras. Todas y cada una de ellas, supusieron en sí mismas, suficiente recompensa tanto por las dudas suscitadas, como por los esfuerzos a los que nos íbamos a someter.

Ruta 2

"CÁMPING LA DEHESA. ALTO DE LOS REPETIDORES". CONOCIDO TAMBIÉN COMO "CRÚZ DE LA DEGOLLÁ". PRECIOSO


Índice de dificultad media.
Pista forestal en muy malas condiciones). Para una silla de ruedas, presenta tramos muy complicados.

Recorrido lineal.

Desde el comienzo de la ruta:
10 Km ida y vuelta.
Desde el “Camping La Dehesa”:
17 Km ida y vuelta.

Llevar agua. No hay fuentes.

La sombra dependerá del trazado de la pista.

El coche se puede dejar en el molino de agua.


Cuenta la leyenda popular que, la cruz de madera enclavada en lo alto, es en recuerdo de una pastora que allí fue asesinada.


POSICIONAMIENTO EN LA MARCHA

Emprenderemos la ruta desde el Molino de agua;
(ruinas descritas en la ruta anterior).
Parte exactamente desde el camino que encontramos a nuestra derecha, una vez, pasamos al otro lado de la carretera yendo de regreso a Cañamares.

Nos aguarda una ascensión de 5 Km.
En su inicio es camino asfaltado.
La marcha es realmente complicada, dado el pésimo estado de alguno de los tramos:
Marcados surcos paralelos y profundos, como resultado del paso de vehículos pesados. Piedras sueltas. Arenisca. Gravilla. Lugares en donde el asfalto ha sido reemplazado por cemento. Pedruscotes. Etcétera.

En contrapartida al horroroso estado del piso, hallaremos el camino ancho y bien delimitado. Los elevados bordes laterales de la pista, nos darán suficientes referencias de los límites que habremos de mantener.

Iremos encontrando curvas muy cerradas que, por momentos, nos obligarán a realizar maniobras bruscas como repentinas.
En resumen, una marcheta dura pero amenizada por el intensísimo olor de los pinos que nos acompañará durante todo el recorrido.


RESEÑA PERSONAL

Durante dos horas, estuvimos rectando por aquél endiablado circuito.
Las grietas en el (asfalto cemento), ponían en crisis la capacidad de adaptación de tobillos, rodillas y cadera.

“Yodo”, (el perro aguilucho), se empleaba a fondo desplegando todas sus aptitudes y gran fortaleza.
Sus patazas, parecían adquirir cualidades más propias de los invertebrados de la familia de los arácnidos.
Desde la lejanía, si alguien nos hubiese contemplado, creería haber visto a un tipo bailando claqué siguiendo los pasos de una garrapata gigante.
Tanto más era su adherencia al terreno, cuando mayores eran los enfrentamientos con el suelo.

Paulatinamente, iríamos rascando las copas de los árboles.

El sofocante calor, nos envolvía como sudario.

El referencial ruido de tráfico, había ido quedando atrás; sin embargo, todavía los sonidos desde la carretera llegaban ocasionalmente hasta nuestra posición, lamiendo la montaña ladera arriba como si se tratase de furtivas y fantasmales apariciones de otra dimensión, espantando toda sensación de aislamiento.

Habían transcurrido unas dos horas, cuando algo comenzó a suceder.
algo, intangible.
Algo, realmente preocupante.
Algo, que iba a poner en riesgo la expedición.
Nos estábamos aproximando “(A los dominios) de Eolo”.

"Las corrientes térmicas ocasionadas por importantes diferencias de temperatura entre el fondo de la hoz y la superficie del estrecho, dan lugar a que la pequeña meseta que corona el (Alto), sea el permanente lugar donde más se perciban las corrientes del meteoro soplador.
Un golpe fuerte de viento, y podríamos acabar rodando ladera abajo".

Al fin, hicimos cumbre.

Fin de la reseña personal.


POSICIONAMIENTO EN EL LUGAR

"Nos encontramos en zona llana. Si bien, no deja de ser una falsa meseta.

Cuidado.
Al frente e izquierda del final de la subida, es decir, en la cima, ya que tenemos importantes caídas.
Conoceremos que hemos llegado si hacemos uso de alguna referencia tal y como por ejemplo:

En paralelo al camino, y a la izquierda, se sitúa la caseta de los repetidores.

El ruido que proviene desde la propia caseta, originado por los transformadores y la vibración de las antenas que sobre ella bailotean, sacudidas por las corrientes de aire.

Gran cantidad de arena, dispersa o formando montículos, rivalizando con gravilla y matorral colindante.

"Lo recomendable, sería sentarnos junto a la caseta y, no movernos de allí, salvo, si podemos gozar de ayuda visual".

Muy importante.
“Antes de realizar esta ruta, hemos de informarnos del estado del tiempo.
En verano, la aparición de las señoras de negro-pelo, pueden poner en grave peligro al más experimentado de los senderistas”.




A VISTA DE PÁJARO

El entorno resulta ser "sencillamente" privilegiado.
La quietud y el silencio nos invitan al festín de las emociones.

La epidermis de los montes y llanuras cercanos, exhiben pinceladas del más puro (Expresionismo).
Los colores y texturas nos transportan a vista de pájaro, al imperio de los sentidos.

Desde aquí se divisan las poblaciones más cercanas:
“Priego”
“La Frontera”
“Cañamares”
“Villa Conejos De Trabaque”

En días claros, podría alcanzar a verse el pantano de Entre Peñas y Buen Día. Conocido también como "el mar de La Mancha".

El Estrecho de Priego a nuestros pies y en sus paredes, incontable número de buitreras.
Al frente y abajo, el Monasterio de San Miguel de la Victoria.


¿BAILAMOS?

El retorno, es decir, la bajada hasta alcanzar la carretera, no es precisamente (el desfile de la victoria).
Como suele suceder y en oposición a la creencia de que bajar es más fácil que subir, no será floja en aventurada escapada.

El mal trecho camino, nos irá lanzando su incansable perorata.

Siguiendo el trayecto de la ruta anterior, "Cámping De La Dehesa-comienzo Hoz De Priego" retornaríamos al camping sin dificultad.

Ruta 3

"CÁMPING LA DEHESA" "PRIEGO". EMOCIONANTE


Utilizar lo referido en la ruta "CÁMPING LA DEHESA, COMIENZO HOZ DE PRIEGO".

Posibilidad de recorrido lineal o circular.

Ruta lineal:

Desde el “Cámping De La Dehesa”. 18 Km. Ida y vuelta.
Desde el comienzo de la ruta. 11 Km. Ida y vuelta.

Índice de dificultad baja.
Ruta por carretera.
Precaución con el tráfico. La carretera es estrecha y serpenteante. (No existe arcén).

Llevar agua, no hay fuentes.

La sombra dependerá del trazado de la vía.


Ruta circular:

Desde el “Cámping De La Dehesa”. 14 Km.
Desde el comienzo de la ruta. 10 Km.

El coche se puede dejar al lado de las ruinas del molino de agua. Dentro de la Hoz no es posible aparcar.
Imposible para silla de ruedas, aunque se puede acceder al monasterio desde Priego por una pequeña carretera.

Índice de dificultad media.

Hay fuente en el merendero situado junto al Monasterio de San Miguel De La Victoria. Localizarlo sin apoyo visual es muy complicado.

La sombra dependerá del trazado de camino y carretera.



“El Estrecho De Priego” es un bello paraje formado por el curso del río “Escabas”.
El paisaje es una preciosa zona a la entrada de la villa.
Está originada por el curso del río “Escabas”, quien a su paso labra cañones formando rápidos y cascadas, antes de desembocar en el “Guadiela”.

“Priego” pertenece a la provincia de “Cuenca”, situada en la parte norte de la misma.

La villa está ubicada a los pies de la sierra norte de Bascuñana, que constituye el límite natural entre la Alcarria y la Serranía de Cuenca. Por este motivo, se la conoce también como “La Puerta De La Alta Alcarria”.

La villa está ubicada a orillas de los ríos Guadiela y Escabas, en medio de un paisaje rocoso con pinos, olivos y viñedos.


RUTA LINEAL


POSICIONAMIENTO EN LA MARCHA

Pasaremos por delante del viejo molino de Agua y continuaremos hasta introducirnos en las Hoces del río Escabas.

El curso de las aguas a nuestra derecha; más allá, “La Peña La Trucha. ¡Hola abuelo!

A la izquierda, localizaremos paredes en progresión ascendente. Entre estas rocas de dimensiones descomunales y la carretera, tendremos aliviaderos naturales del agua de lluvia.


NO ME CHILLES, QUE NO TE VEO

A unos 200 metros del inicio, el río pasa de derecha a izquierda por debajo de la carretera. Las aguas en este momento adquieren temperamento y desbocadas (RETUMBAN) entre las formidables paredes.

En este punto, extrememos la atención sobre el tráfico así como con los espacios entre el asfalto y quitamiedos. El ensordecedor estrépito de las aguas precipitándose entre riscos, perjudican seriamente la audición de otro tipo de ruidos.

Seguimos adelante.

Alguna vez podemos localizar un lugar donde descansar pero ojo, la desaparición de los quitamiedos no implica carencia de riesgo.

Poco a poco las hoces se ensanchan y perdemos referencia sonora con el río; pero sigue ahí abajo.


PASTOR DE PIEDRAS

Altas palameras nos flanquean por ambos lados.

Pétreas formas, allá, rascando el ombligo de la Luna, vigilan el paso con (el gesto) del que se sabe poderoso. Una ligera mueca de auto complacencia, dejaría caer (caspones) de cientos o, quizás, miles de toneladas.

En la epidermis de los cársticos colosos, proliferan en parásita convivencia, familias numerosísimas de plantas y arbustos, Arboles y musgos, que cubriendo paredes y ondanadas, pueden sin asomo de complejo, ser motivo de inspiración de diseñadores, a lo “Ruiz De La Prada”.

Observación.
Atención al tráfico en ambas direcciones. Disfrutar no implica la relajación en la captación del peligro que conlleva siempre el pasear por una carretera.

Discurrimos por calzada de continuas curvas.

Hacia la mitad del Estrecho De Priego, es decir, a 3 Km. del desvencijado molino, podremos localizar (tan solo, con apoyo visual) un desvencijado banco de madera, colocado estratégicamente de frente a una pared con buitreras.
El lugar no está diseñado como merendero, ni hay suficiente sombra como para aguantar los rigores del verano.
“El observatorio” se sitúa entre la carretera y el Escabas, escoltado, por un par de orgullosos arbolitos y que coronados por unos (bajitos cucuruchos) se lo sortean bajo su caprichosa sombrilla.

Seguimos.


EL CHORRO DE LA VIDA

Repentinamente, el sonido del agua llama nuestra atención. No son manantiales ni el río ha vuelto a nuestra derecha. Se trata de una antiquísima acequia de origen “Árabe”.

Hasta llegar a Priego, sentiremos la protección casi permanente de quitamiedos metálicos y peñascos que tocan el asfalto.

Sabremos que hemos llegado a la población, por el tránsito de lugareños.
Al tratarse de una localidad de importante número de habitantes, no será difícil escuchar los genuinos ruidos de la (civilización).
Podemos repostar agua en “La Fuente De Los Caños”, allí muy popular. Ojo! con las avispas!


SOBRE NUESTROS PASOS

Retornamos a Cañamares siempre por el margen derecho de la carretera.
De igual manera encontraremos permanentemente quitamiedos metálicos.
Disfrutaremos del sin fin de efectos diferentes que el sonido del río va realizando por su abrupto cauce en unos puntos y en otros manso.

La diversidad de aves y fragancias de pinos y matorrales evocan épocas bucólicas y pastoriles. Si no fuese por el irritante tránsito del progreso, sería Gloria Bendita!.

Una vez llegamos al Molino de Agua y haciendo uso de la ruta "CÁMPING DE LA DEHESSA, COMIENZO HOZ DE PRIEGO", llegaremos al camping.


Comentario.
Pudiérase decir que es la primera carretera ecológica de Europa ya que cuando se realizó el ensanche de la misma, por cada arbusto destruido se plantaron diez.




RUTA CIRCULAR

POSICIONAMIENTO EN LA MARCHA

Como ruta alternativa y para los más atrevidos, a poca distancia del puente antes mencionado y siempre en dirección a “Priego”, “a escasa distancia del viejo molino de agua, aproximadamente:
A unos 500 metros.
Encontraremos una senda situada a la derecha, marcada por escalones y una pequeña rampa, por donde accederemos al estrecho camino.


DESCRIPCIÓN DEL ENTORNO

rodeados de una maravillosa y olorosa vegetación, iremos gateando entre lechos de caliza cubiertas de gruesa manta de (compós) como por una arboleda variopinta de rectos troncos unos, y de circenses gestos otros, en busca del “Monasterio De San Miguel De La Victoria”. Así mismo, podremos gozar con el posterior encuentro con el mirador que se aloja los pies de una de las paredes de buitreras, en donde tendremos la posibilidad de reposar y, oír el aleteo de los carroñeros y demás aves que habitan en la zona.
En este mirador hay un merendero con fuente; pero atención!
Hay un cartél que reza:
Posibles desprendimientos.


IGUALICO, IGUALICO! QUE SU DIFUNTO ABUELICO!

En tiempos, el sendero tuvo categoría principal entre las poblaciones de “Priego” y “Cañamares”, utilizado no tansolo por viandantes ocasionales, si no también en acontecimientos festivo-religiosos, como en las romerías en honor “Al Cristo De Priego”.
Ahora, la senda es con mucho, el nostálgico recuerdo de (los mayores “cañameros”)

Nota.
El gentilicio “cañamero o, cañamerense”, se dá a las criaturas que pueblan Cañamares, en razón de los cultivos predominantes en la zona en años pretéritos. Tales como el cáñamo o cañamón.
Son plantas, de hoja (muy similar) aunque no tiene nada que ver con la que se conoce con el nombre cotidiano de (maría o mariguana); eran en el pasado, importante recurso ¿Alimenticio?.
Hoy día, aún podemos saborear estos sabrosos granulillos incorporados a por ejemplo: La torta de cañamones.


COMO LA MULA COJA Y EL BORRICO MANSO

El camino presenta algunos tramos con terraplenes, muy particularmente por su izquierda.
Alguna piedra incrustada en la tierra entorpeciendo la marcha.
Puñeteras ramitas a la altura de la cara.
Un tobillo dolorido.
Una rodilla magullada...............
Bueno, ya estamos arriba!.


Nota.
Una vez hayamos llegado al Monasterio, continuaremos unos 3 Km. por carretera hasta llegar a Priego. Para localizar esta bajante es necesario solicitar ayuda ya que existen bifurcaciones que pueden dar origen a despistes importantes pero, NO SIEMPRE ES POSIBLE EL ENCUENTRO CON HUMANOS, EN PARTICULAR, CUANDO SE DESEA SU INMEDIATA PRESENCIA!.

Comentario.
Las referencias posicionales de esta parte de la ruta, no han sido aún devidamente contrastadas con más intensibas incursiones. Cuando sea posible, incorporaremos aquí, las devidas menciones orientativas para un mejor control de los senderistas con discapacidad.

Ruta 4

"CÁMPING DE LA DEHESA” “PUERTO DEL MONSAETE". CORTA PERO INTENSA


Posibilidad de recorrido lineal o circular.


Ruta lineal por carretera.
12 Km; ida y vuelta. No hay arcén.

Dificultad baja.

Llevar agua, no hay fuentes.

La sombra dependerá del trazado de la carretera; por lo general, (escasa).


Recorrido lineal por camino.
5 Km; ida y vuelta.

Dificultad media.
Llevar agua, no hay fuentes.

La sombra es regularmente buena.


Recorrido circular. 9 Km.


RUTA LINEAL POR CAMINO


POSICIONAMIENTO EN LA MARCHA

Partiendo desde el “Cámping De La Dehesa”, emprenderemos la ruta (girando) a la diestra y tomaremos así el arcén derecho de la carretera. De manera que, estaremos enfrentados al cruce dejando Cañamares a la espalda.

Al frente: el cruce de carreteras.
Atrás: Cañamares.
A la derecha: el restaurante del “Camping”.
A la izquierda: Tráfico y, más allá, el río.

El arcén, es ancho pero atención, a bicicletas y motos.

A pocos metros por la izquierda, a unos 150 metros, el puente por el que vamos a cruzar el río.

Tomando como referencia el sonido del tráfico (al topar) con los frenos o bordillitos en el asfalto, sabremos que estamos llegando a su altura.

(Extrema precaución).
En ese cruce, convergen dos vías:
Una, en dirección a “Fuertescusa”; (al frente).
La otra, a “Beteta”; (hacia la izquierda).

El tráfico, en particular los enormes camiones en su de venir a Solán de Cabras, presentan una seria amenaza para nuestra seguridad, por lo peligroso que suponen sus maniobras de aproximación y giro.
No estaría de más, alejarnos unos metros de la carretera, caminando tierra adentro sin perder la paralela con el asfalto; el terreno aquí lo permite.

El conocimiento de que el puente ha quedado atrás, vendrá dado por el propio sonido de las aguas del Escabas precipitándose por pequeños rápidos. De igual manera, podremos escuchar la algarabía de bañistas. Será este, el momento esperado y cruzaremos la carretera.

Posicionando.
Tráfico a la izquierda. Río a la derecha.

El arcén es minúsculo.

Sin perder la referencia que nos facilita el borde de la carretera a la vez que, el quitamiedos que, no tardaremos en localizar, trazando un semicírculo con el bastón, es decir, lo que en (movilidad) se denomina: arco de doble punto, encontraremos sin dificultad el borde del puente por el que nos dispondremos a cruzar.

Posicionando.
Tráfico al frente y atrás.

Entre la barandilla de la derecha, y el quitamiedos metálico, podremos pasar al otro lado del río sin peligro, pues, forman un pequeño y estrecho caminito pero, seguro.

Finalizando este tramo, a la derecha, encontramos un estrecho sendero, bordeado por una gran cantidad de zarzales. Nos dirige a una (cuesta escalonada), ancha pero sin pasamanos.

(Cautela), abajo el río.

Buena zona de baño para el perro guía, si bien, extrememos el control en obediencia ya que, podría alejarse e introducirse bajo el puente.
No existe playa, solo piedra.
Es zona muy húmeda y con terreno escurridizo.

Posicionando.
Tomamos de nuevo como referencia el puente habiendo cruzado por encima del río.

Si continuamos por este lado de la carretera, (arcén derecho), a unos 500 metros, y antes de alcanzar el túnel que se presenta ante nosotros, de 800 metros de largo; por el que tan sólo se autoriza tránsito de coches y camiones, encontraremos, el camino que nos llevará “al mirador”, situado sobre nuestra cabeza.


RESEÑA HISTÓRICA

Este camino, fue mandado hacer por Isabel II para su viaje a Solán de Cabras.
(La voz popular), cuenta que, bebiendo del caño de en medio, quedaría embarazada.


NOTA REFERENCIAL

No confundir este camino con alguno de los otros dos que hay anteriores:

Uno, nos conduciría a un chiringuito. Muy recomendables sus hamburguesas.

El otro, no es conveniente seguirlo ya que, nos interna en el bosque topándonos con fuertes subidas y gran cantidad de piedras sueltas. Si llegáramos a tomar este complicadísimo trayecto, no tardaremos en darnos cuenta del equívoco, pues, el tráfico, quedaría a nuestra espalda permanentemente. Sin embargo, nuestra ruta sería: tráfico atrás, izquierda, izquierda, abajo.

No hay referencias claras para su localización, ni quitamiedos, ni cambios notables en el arcén, no existen ni rocas que marquen su comienzo, es decir, NADA!. Toda una aventura.


EL TÍO SEÑAS

(La paciencia), no solo, como madre de la ciencia, si no también, como máter de la perseverancia, sí, aquella que conduce a la (sabiduría) nos procura herramientas con las que agudizar el ingenio, cuando, (las dificultades, coexisten con (nos):
Criaturas, avocadas a contradecir, los irritantes razonamientos de lo imposible e, inaccesible.

Bien!

¿De manera que?


TRABAJO DE CAMPO!

Obviemos, los caminos que van quedando atrás, después que hayamos pasado por el puente.

Caminamos a la par que, dejamos arrastrar el bastón o, dando toques en arco, entre asfalto y tierra.
Ojo!
No existe arcén.

Habiendo transcurrido un buen tramo, denotaremos, el sonido metálico que tintineante, quejumbroso y mal herido, produce un quitamiedos galvanizado; con el que se enfrentará, la punta del periscópico dedo.
Con lastimeras emisiones de diapasón, irá marcando distintos colores fónicos, acompasados, por el rítmico compás de nuestras botas.

El arqueo del bastón irá paulatinamente siendo cada ves más amplio, debido, a que el quita sustos, se aleja un poco tierra adentro.

“Si no ha sido reparado, (cosa que no me extrañaría)” Percibiremos, como parte de él, se tumba en rápido repliegue, casi, sobre sí mismo, como si le diera vergüenza por el abandono gesto:
-Disculpe, no me levante para saludarle-

Desde esta posición, contaremos 110 pasos, (zancada normal al caminar).

El camino, está aquí!

El comienzo, se sitúa al mismo nivel que la carretera.

Posicionamiento.
Se trata, de una plataforma despoblada de vegetación y tapizada por gravilla.

A la derecha, matorral.
Al frente, y a escasos pasos, ligera inclinación del terreno en ascenso con buena capa de matorral.
A la izquierda, Matorral y piedras pequeñas.

Girando, en sentido contrario a las agujas del reloj, podremos perfilar los laterales del camino. Éste, continúa su curso hacia las nueve, siempre, tomando la línea de la carretera como referencia.


A LA SILLITA LA REINA

Desde este punto y (hasta la mitad del recorrido) iremos identificando (sin dificultad), los laterales y, por ello, el trazado del angosto paso.

Nota.
Posiblemente, la cantidad, tamaño y disposición de piedras que van apareciendo a cada patada, golpe de bastón o, respuesta en brusco giro y subida (marca), del perro guía, sean, los restos del muro de contención del "Camino Real"

Continuemos con el trabajo de campo.

Será conveniente, el intercambio de bastones, ora el convencional, ora el de apoyo.

No tardaremos en percibir como vamos ascendiendo por encima de la boca de gusano (el túnel).
Denotaremos, como desde las entrañas de la horadada montaña, son expulsados los gases por la ingesta de quienes la atraviesan, para ser posteriormente, escupidos con sonora exclamación (como quien se traga una mosca en verano).

Repentinamente, y tras haber dejado la zona de piedras sueltas atrás, nos encontraremos atravesando una pequeña meseta con matices difusos, en clara discordia, con las tan necesarias referencias que precisamos y en particular, en momentos como estos.

La solución de la inquietante situación, pasa por reforzar la orden de (recto) ejerciendo para ello, el permanente e, insistente refuerzo, del gesto ya conocido por todos los usuarios de mano y voz.
Ello, debe mantenerse, durante al menos unos diez metros.

Una vez superada esta eventualidad, muy agradable por otra parte, pues los ruidos en torno nuestro serán provocados, con casi entera seguridad, por habitantes del espacio boscoso, como pueden ser: ardillas, lagartos, zorros, ...

Vamos a localizar una ligera subida, bien delimitada, con algo de graba, y:
Al fin, llegamos a lo alto!


SIGUIENDO LAS MIGAS DE PAN

Posicionamiento.
Entraremos en contacto con la carretera del puerto.
Giraremos a la izquierda.
Hasta el mirador, son unos 150 metros.

Iremos encontrando:

Un quita miedos metálico.

Veintidós tocones de piedra.
Entre cada uno de ellos, una separación de unos 40 cm.

Dos rocas pequeñas.

Tres metros sin protección alguna.

Una enorme roca que presenta en su borde lateral derecho, un desgarro , ¿Quizás, un rayo?

Seguidamente, “el mirador”.

Se trata, de un recinto rectangular en el que, hay dispuestos varios bancos de piedra.


¿Qué vemos?

A las diez treinta, “Las Tres Marías”:
Se trata, del conjunto formado por varias rocas, creando la imagen surrealista como subjetiva, de tres personas acosadas por un toro.
La contemplación de las rocas, no es desde aquí la más apropiada ya que, tan solo se alcanza a ver el lateral del enclave.
Se verá con toda su precisión (artística) yendo desde Cañamares hacia el cámping.

A la una, "El camping De La Dehesa".

A las dos, “LA FRONTERA”.

A las tres treinta, “CAÑAMARES”.

De nueve a tres, “El Escabas”.

A las ocho, “el túnel”.


RUTA LINEAL POR CARRETERA


POSICIONAMIENTO EN LA MARCHA

La otra opción en la subida es por la antigua carretera del puerto.
Poco transitada.
Situada, en el margen izquierdo de la carretera habiendo pasado el puente del río, a unos 50 metros (aproximadamente).

Colocándonos en su margen derecho, en casi toda la subida, tenemos una perfecta referencia de quitamiedos metálicos.

Haciendo caso omiso a las interrupciones que en ocasiones aparecen, alcanzaremos fácilmente nuestro propósito.
Las interrupciones de los quitamiedos metálicos, son en ocasiones motivadas por caminos que, adentrándose en la masa forestal, conducen a pequeñas casitas o huertos en barbecho.

El entorno está formado fundamentalmente por grandes pinares y buena diversidad de árboles de distintas especies como de matorrales.

El retorno al camping es tan sencillo como invertir el recorrido.

Ruta 5

"CÁMPING DE LA DEHESA” “FUERTESCUSA". INQUIETANTE


Recorrido lineal. 10 Km ida y vuelta.
Ruta por carretera. No hay arcén.

Dificultad baja.

Llevar agua, no hay fuentes.

La sombra dependerá del trazado de la carretera.


Observación.
Muy peligroso realizarla entre los meses de Marzo y Abril, para (los perros) guía; dada, la proliferación de la mortífera Procesionaria.
Curiosamente, en otras zonas de pinares próximos, no se da el caso, tal como por ejemplo: en la propia “Dehesa”.


DESCRIPCIÓN DEL ENTORNO

Saliendo del camping, tomaremos el margen derecho de la carretera.

El entorno forestal en donde estamos ubicados, es de lo más curioso e interesante:
Pinos, que conservan en sus troncos, las viejas marcas (entalladuras) de abajo arriba, causadas por el derroñar de la garrancha. De este modo se producía el (sangrao) por el que la resina fluía, yendo a depositarse en una especie de pequeña maceta, sin agujero, denominada (casco).
Las láminas extraídas, serían utilizadas como (yesca) en el encendido de lámparas de aceite o petróleo.

A 150 metros, estaremos a la altura del puente por el que se accede al túnel del “Monsaete”. El (paso) se sitúa en margen opuesto a nuestra trayectoria, es decir, en la izquierda.
Seguimos por nuestro arcén.

La mayor parte del paisaje, está dominado por el pinar; siempre verde, aunque la floración primaveral y la otoñada, contribuyen con golpes de (vida) a matizar y enriquecer el valle.
La percepción visual del entorno, es tanto mejor cuanto más diversidad de especies arbóreas y arbustivas van haciendo acto de aparición a ambos lados de la cuenca del (transparente) Escabas, y cuanto mayores dimensiones tienen los árboles.
El río, protagoniza la nota de dinamismo y sutileza en la amplísima diversidad de contrastes.
La roca, como iremos comprobando, es también muy aparente en estos paisajes, especialmente, al ir tomando referencias a la cercana (Hoz).

Hemos avanzado hasta dejar atrás el cruce de carreteras. A la izquierda, el tráfico y zonas de baño.

REFERENCIAS POSICIONALES

“La Playeta”
Playa artificial. No hay demasiada sombra y suele estar muy concurrida.

“El Pontón De Los Moros”
Aquí, los bañistas son algo más atrevidos. A la orilla del río se levanta una roca desde la que se lanzan al agua.
Mucha sombra pero el terreno se antoja incómodo.

“Merenderos”. Conocido también como “El Barco De Chanquete”
Mesas y bancos de piedra.
Mucha sombra pero, arrasado por la peor especie existente que pulula sin respeto al medio ambiente, como si de plagas de voraces langostas se tratara, es decir, (los domingueros).

Seguimos.

Pronto se estrechará la calzada, a consecuencia del acercamiento de pared lateral por la derecha que se puede tocar con la mano. Desaparece el arcén.
Antes, y atravesando por La Dehesa, tenemos sendas por las que acudir a la (espera) del inquietante jabalí.


TRABAJO DE CAMPO

Si somos capaces de ir controlando el flanco izquierdo, por ejemplo, (arrastrando) el bastón por encima del quita miedos, no tardaremos en localizar un corte o interrupción; más menos, unos 20 minutos.
Franqueados por frondosos gigantes, como si de un arco se tratara, encontraríamos un fantástico rincón a orillas del Escabas: “La Playa (El Tábano)”
Perfecto, para que el perro guía retoce en el agua sin causar molestias a los bañistas (e inversa).
La conoceremos porque se accede por un camino de piedrecillas de río, posiblemente parte del cauce en tiempos, cuando llevaba más cantidad de agua.


NOTA REFERENCIAL

Hasta llegar al estrechamiento de la calzada, es decir, hasta el inicio de “La Hoz” por la que alcanzaremos los denominados (Arcos), hemos discurrido en línea recta, pero a partir de ahora, la carretera será de trazado serpenteante por lo cual, puede aparecer tráfico inesperadamente. (Pongamos las antenas a funcionar).
El oído se hace imprescindible.

Seguimos.

Poco a poco nos iremos introduciendo por un paraje enigmático como sugestivo que, jugueteará con nuestra capacidad de concentración en la marcha.

Piedras que cuelgan de un hilo.
Pinos, que han crecido desafiando (la gravedad).
Cauces de arroyos secos, o no!
Sonidos, de origen desconocido.
Olores, de espesa sacudida como estimulante agitación.


PENSAMIENTOS DE UN BASTÓN

”Al tratarse de formaciones de rocas calizas, es decir, fácilmente degradables por los meteoros, evoca según quien lo contemple, diversidad de formas. Grotescas unas, surrealistas otras, pero siempre imponentes. Todo ello ayudado con el paso del tiempo, el viento y la lluvia.
Cuando el hombre adquirió conciencia de su naturaleza, ellas ya llevaban millones de años allí. ¿No es increíble?”

Adelante! Adelante!


LA PISADA DEL OSO

Caminamos por parajes enteramente salvajes y espesa vegetación .

El viento entre las finas hojas de los pinos, va creando el efecto del devenir de las olas en el mar.

Con suerte alguna cigüeña castañeteando el pico nos estremecerá como si de un saurio se tratara.

La marcha, por momentos se eterniza.

La adrenalina se dispara.

Los sentidos ocupados permanentemente; ora nos previenen, ora agilizan, ora nos confunden, ora nos reafirman.
Vengan parques de atracciones!!!!!!!! Ja, ja, ja.

Que curioso! el río parece haber desaparecido por la izquierda.
Áhhhhh formidable!! Pasaremos por encima de un pequeño puente por el que, el (río) cambia de izquierda a derecha. El tránsito por encima del cauce es imperceptible.

Sin prisa pero sin pausa... Un poquito más, un poquito más y (por fin) “La Puerta Del Infierno”.


¿LA PUERTA? ¿DEL INFIERNO?

Desde Cañamares en dirección a “Fuertescusa”, la carretera discurre por el interior de “La Hoz del río Escabas”.
La estrechez entre las paredes de la hoz, da nombre a este paraje y tendremos la oportunidad de pasar por los túneles de roca que hay en la subida hacia Fuertescusa. Se trata de tres huecos horadados como resultado de la dinamitación de parte de una elevación rocosa que podemos atravesar sin dificultad. Aquí, la brisa en ocasiones se transforma en vendaval.


UNA EXPERIENCIA RELIGIOSA

Tras pasar el primer tramo, es decir, el primero de los arcos, tenemos un sendero muy en bajada pero cortito. Nos conduce a un arroyo, afluente del Escabas de nombre El Peral. Estupendo lugar en donde descansar y más estupendo aún, para el guía, pues, puede retozar en el arroyuelo.
Sin embargo, no le permitamos excesivas alegrías ya que, hacia la derecha, se encuentra el río, no cubre pero sobresale multitud de piedras.

Al frente, y cruzando (El Peral) se haya uno de los más maravillosos rincones que “Ciego Aventura” ha podido localizar en su andadura. De hecho, el propio ciego aventurero, dejó allá por el año 1977, la marca de su paso, en homenaje, a generaciones venideras:
Una CRÚZ, perfilada sobre el relieve del sedimento arenoso de la pared (a la izquierda).
En años posteriores, fueron talladas las siglas “RE” y “RO”; mi, muy amada (descendencia).

El lugar, es agradable refugio en el que el vivac, puede ser una buena idea.

Hacia el interior de la pequeña (cala) se vislumbra el trazado de una senda, muy estrecha y empinada, por la que podríamos acceder a lo alto de la muela.

Al alba, o en los últimos retazos crepusculares, es muy posible la aparición de alguno de los habitantes del (PARAISO):
Quizás un cerdo jabalí!
Tal vez, un corzo!

Si el entorno se mantiene en total silencio y la presencia humana no fuera fácilmente detectable desde los cielos, igual se nos podría regalar, con la visión absolutamente estremecedora, del “Águila Culebrera”; apostando (su vida) o echando a suertes, la de su presa.
En este (micro mundo) todo es posible.


Posicionando.
Retomando nuestro camino hacia Fuertescusa, la parte derecha, se hace algo monótona; lo interesante queda (a la izquierda).

Los aromas, como la humedad, se intensifican; muy en particular por la mañana y en la noche. Ojo con los mosquitos!


ESTAMOS EN “FUERTESCUSA”

A la entrada y a la izquierda, caños de manantial, un agua excelente.

A la entrada y a la derecha, el hotel.

En la pequeña plaza que inmediatamente vamos a encontrar en cuanto toquemos el pueblo, de unos 100 metros cuadrados, podemos descansar sobre un banco de piedra. Podemos localizarlo en medio (como los jueves).

A una hora de allí, “La Dehesa” del pueblo. En ella, podemos encontrar algunos sedimentos fósiles marinos de interés. A dos horas caminando desde Fuertescusa, el número de estas sedimentaciones, se incrementa notablemente.


Para dar y tomar

Comenzando el retorno por el margen derecho, tendremos una clara referencia en todo momento. El límite del asfalto con vegetación, nos irá marcando un claro perfil en la bajada.

A un kilómetro aproximadamente, dos grandes picachos que tocan la carretera y entre ambos, "La Ruta Del Hocino";
sendero de alta dificultad.

Seguimos adelante por nuestro arcén.

A escasamente unos 150 metros más adelante, arranca "La Ruta Del Tejar"; senda de dificultad media.
El camino puede ser fácilmente confundido con el del "HOCINO", salvo, porque su comienzo presenta una mayor rampa de subida. Es una vereda circular que conecta con el siguiente camino "Coto De Caza", hiendo a su vez, a parar a la carretera.

El camino siguiente que localizamos, es la entrada a un coto privado de caza; sendero de dificultad media.
Estupenda subida y bien delimitada. Finaliza, en un alto llano en medio del bosque. ¿No es tentador?

Pocos metros antes de alcanzar la “ Puerta del Infierno”, una nueva interrogante: “Los Atajuelos”. Se trata de una senda de dificultad media.

No tardamos en penetrar por el aprendiz de túnel.
El ruido del río rebotando a lo largo, ancho y sobre nuestra cabeza, nos lo indica. Por momentos, es como si pasásemos por debajo de una gran cascada de alocada corriente invisible pero, formidable, que inquieta y estremece a la vez.

La pared rocosa y siempre por el margen derecho, nos dice que, el río continúa por la izquierda.

En la noche, proliferan pequeñísimos puntitos luminosos, la luz del led refleja a los que van de caza; bien a cuatro patitas, bien a ocho y delata, a los que pueden ser cazados. Ay!! Ay!! con lo que duele un pinchazo, pobrecitos. Pero en fin, la vida continúa.....

Sabremos que hemos llegado al primero de los puentes, cuando estas paredes desaparezcan.

La interrupción de los quitamiedos de tanto en cuanto, no siempre permiten el acceso directo al río, PRECAUCIÓN.

Paulatinamente, iremos dejando atrás las zonas de baño hasta llegar al cruce. Pasando a la izquierda, el "CÁMPING DE LA DEHESA".